miércoles, 27 de abril de 2016

Capítulo 7 de "Cero"

¡Muy buenaaaas! Os prometí algo y no lo cumplí... T___T
Este pasado lunes quería subir capítulo pero tuve una mañana y una tarde de lo más ocupada y me fue imposible ponerme a subir capi, pero hoy ya no se me olvida. Tenéis aquí una nueva entrega y espero que la disfrutéis. ¡Hasta el vierneeees!

CAPÍTULO 7

Naim se acercó aún más a esa estantería. ¿Por qué la miraba tanto?
-          Tarde o temprano tendré que enfrentarme a esto…-se dijo para sí mismo-.


Se puso en el lateral de la estantería y comenzó a empujar hacia la izquierda haciendo que el mueble se desplazara de sitio hasta dejar a la vista de Naim una puerta secreta.


Naim puso su mano sudorosa en el picaporte y lo giró entrando en esa habitación oculta. Su cuerpo se paralizó y sus ojos recorrieron palmo a palmo aquellas paredes, esos suelos…


Sintió como una terrible corriente eléctrica le pasaba por el cuerpo haciendo que todos los vellos de su cuerpo se pusieran de punta. Todo estaba tal y como lo dejó aquel terrible día en el que todo se acabó… Desde entonces su vida había dado un giro de 180 grados.


Sintiendo muchísima añoranza se sentó en aquella cama que llevaba tanto tiempo sin usarse. Su cabeza comenzó a dar vueltas y montones de recuerdos se le agolpaban en su mente.


¿Cómo podían haber cambiado tanto las cosas desde aquel fatídico día? La vida a veces no era justa y se cebaba con personas que no se merecían tanto mal. Pero había que ser fuerte, tener valentía y saber que por muchos palos que la vida te dé, hay que seguir adelante, aunque sea solo; porque la vida es una carrera contrarreloj donde el que se queda atrás, pierde la batalla…


Después de llorar en silencio durante unos minutos, Naim salió de la habitación y colocó la estantería delante para ocultar de nuevo la puerta.


A la mañana siguiente, eran las ocho y cinco de la mañana y Naim no había aparecido, así que Scott lo esperaba para salir de ronda con el coche.
-          Scott, mientras esperas a Naim, ¿puedes quedarte a vigilar un momento esto?
-          Claro, ¿vas al baño?
-          No, voy a hablar con el comisario. Ahora te cuento.
-          Vale cariño. ¡Suerte!


Bianca llamó a la puerta y el comisario desde dentro invitó a entrar a la persona que llamaba y al ver que era Bianca se sorprendió.
-          No la esperaba Bianca. Siéntese y dígame.
-          Verá, como bien sabrá me dedico a ayudar a Scott y Naim con los casos e investigando a través del ordenador como informática que soy, pero hay veces que viene gente para poner una denuncia y para otras cosas y la verdad…


El comisario la escuchaba atentamente.
-          ¿Se siente agobiada?
-          La verdad es que sí. Hay veces que me cuando llego a casa estoy aturdida, con dolor de cabeza de atender tantas llamadas de resultados de pruebas, buscar información sobre una víctima, tratar con la gente que viene a comisaría… Sinceramente no creo que sea bueno para mi salud, además, mi sueldo se estira demasiado para lo que hago.


El comisario Heiss ya se imaginaba por dónde iba a salir Bianca.
-          ¿Quiere que le suba el sueldo?
-          No es eso, si mi sueldo está muy bien y tal, pero es que estoy haciendo dos trabajos juntos y no creo que sea justo. Si por lo pronto me pudiera incorporar al equipo de Scott y Naim como apoyo en la base como informática, mientras ellos están de guardia o patrullando…
-          ¿Entonces la recepción?
-          Se podría contratar a otra persona, así los dos puestos quedarían cubiertos.
-          Bueno, deje que lo piense Bianca. En un par de días le daré una respuesta, ¿de acuerdo?
-          Está bien, muchas gracias por atenderme.


Ya eran las ocho y cuarto cuando por fin llegó Naim a la comisaría. Scott lo estaba esperando fuera.
-          ¡Hombre! Al fin has llegado Naim. ¿Y tu coche?
-          No me apetecía cogerlo y he venido andando.


Naim se acercó más a Scott.
-          Siento el retraso Scott, ahora le pediré disculpas al comisario.
-          No tienes por qué. El comisario me ha mandado a buscarte, por eso estaba en la puerta. Ha recibido una llamada el comisario del FBI.
-          ¿Sobre el caso del ahorcado?
-          No, es sobre otra cosa…


Scott comenzó a explicarle.
-          Es que resulta que el FBI tiene una misión encubierta y nos han pedido colaboración.
-          ¿De qué se trata?
-          No me lo ha querido decir con exactitud pero parece ser una misión bastante importante.


Naim estaba más interesado que antes.
-          ¿No te ha dicho nada absolutamente?
-          No. Me ha dicho que en cuanto llegaras que vayas a verlo.
-          Vale, entonces iré enseguida.


Naim subió las escaleras y entró en la comisaría, saludó a Bianca y llamó a la puerta del comisario entrando seguidamente.


El comisario le sonrió y le invitó a sentarse.
-          Siento el retraso. Me ha dicho Scott que quería hablar conmigo. ¿De qué se trata comisario?
-          Es un tema bastante espinoso. Después de que ayer el FBI se encargara del caso del ahorcado, hoy me han llamado y me han pedido ayuda por un caso que están manteniendo actualmente y necesitan apoyo policial.
-          ¿Alguna misión secreta?


Heiss comenzó a explicarle a Naim los detalles que le habían dado el FBI.
-          Es una misión donde hay un agente del FBI infiltrado en una empresa trampa. Se dedican a pasar virus troyanos muy peligrosos dentro de programas diversos en los ordenadores. De cara a la galería es una empresa que se dedica a arreglar ordenadores, pero nada de eso. Recibieron un soplo pero necesitan pruebas fehacientes de esto.
-          Entiendo.
-          Pero parece ser que ahora están sospechando del agente infiltrado y necesita ayuda de otro agente para que se infiltre con él.


Naim no tardó en contestar.
-          Yo seré ese agente.
-          No estoy seguro de querer que se ponga en peligro Naim.
-          Pero quiero hacerlo. ¿Va a mandar a Scott? Está con Bianca y tiene a sus padres que son mayores y necesitan de su cuidado. Comisario, yo soy el hombre que ellos buscan.
-          ¿Y usted Naim? ¿No tiene familia?


Naim cambió su cara.
-          No.
-          ¿Padres?
-          No. No tengo a nadie comisario.
-          Bueno… de todas formas sigo manteniendo mi posición.
-          Comisario, yo no tengo nada que perder, estoy solo completamente y no tengo a nadie. La misión saldrá bien pero si no saliera y hubiera algo que saliera mal, mi pérdida no la sentiría mucha gente.


El comisario se quedó perplejo ante estas palabras de Naim.
-          Bueno… Parece que ha tomado una decisión.
-          Exactamente.
-          Entonces aunque no esté de acuerdo la respetaré. Hablaré con el FBI y les diré que tengo al hombre que necesitan.


Pero el comisario no había terminado.
-          Aunque le recuerdo una cosa: Nunca se olvide de quién es y haga acto de conciencia de quiénes son los que están a su lado. Usted no está solo.
-          Disculpe comis,-dijo Naim cuando lo interrumpió Heiss-.
-          Ahora si me disculpa, tengo que hacer una llamada y usted comenzar con su jornada de trabajo.
-          Está bien comisario. Buenos días.


Esa misma tarde, Naim se encontraba en casa cuando un hombre se acercó a la casa del policía.


Este hombre miró a través de la puerta y vio que Naim se encontraba en el interior, así que llamó a la puerta.


Naim se levantó y abrió la puerta.
-          ¿Sí? ¿Quién es?


Este hombre se giró y lo miró por primera vez cara a cara.
-          Hola, buenas tardes soy el agente Parker.
-          ¿El del FBI?
-          Exactamente. ¿Podemos pasar dentro? No quiero hablar aquí fuera…






















Naim lo invitó a pasar y lo miró. ¿Tenía esas pintas y era un agente del FBI? Debía tener los ojos bien abiertos por lo que pudiera pasar…


CONTINUARÁ…