lunes, 20 de octubre de 2014

Capítulo 37 de R.I.F.

¡Holaaaa! ¿Cómo están ustedeeees? xDD Otra semana comienza pero esta vez una historia termina... Quedan dos capítulo de R.I.F. Pero atención, que tengo preparada otra historia que comenzará pronto, así que no os preocupéis jejeje.
Como antepenúltimo capítulo de esta historia os recomiendo que estéis atentos y vigilantes...

CAPÍTULO 37

Fernando dejó el coche en un aparcamiento público y fueron andando hasta su destino.
-        ¿A dónde me llevar Fernando?
-        Ya lo verás.
-        ¿No me lo puedes decir?
-        No, es una sorpresa.
-        Aish…


Se acercaron a una casa y Fernando llamó a la puerta.
-        ¿De quién es esta casa?
-        Ya lo verás, señorita impaciente.


Momentos después, Stacy abría la puerta quedándose pasmada al ver a Fernando.
-        ¡Sorpresa!
-        Pero, pero… ¿qué haces aquí?


Stacy se abrazó a Fernando aunque seguía en estado de shock.
-        Lo mejor es que no he venido solo… Date la vuelta.


Claire esperaba a la espalda de su antigua profesora y cuando se reencontraron después de tanto tiempo la alegría fue desbordante.


Se abrazaron con fuerza.
-        Nunca pensé que volvería a verte Claire. Estás preciosa.
-        Muchas gracias señorita Ford.
-        Anda, déjate de señorita, soy Stacy. Esperad que voy a darle la sorpresa a Hugh.


Stacy entró en la casa para darle la sorpresa a su marido.
-        ¿Quién era Stacy?
-        Unos amigos.
-        Ah, ¿quiénes?
-        Deja de leer y los verás.
-        ¿Los conozco yo mami?-dijo Paul, el hijo de ambos-.
-        Bueno… ahora los verás.


Hugh se levantó y se dio la vuelta. Cuando vio a Fernando de repente después de tanto tiempo hablando solo por Skype, se quedó petrificado.


Y cuando vio a Claire…
-        ¿Eres Claire?
-        Sí, la misma.
-        Dios mío… No pensé que te volvería a ver. Pero bueno, ¿qué hacéis aquí?


Hugh se acercó para abrazar a su antigua alumna y la primera que se fue del internado.


Luego fue hacia Fernando y lo abrazó.
-        ¿Cómo es que habéis venido?


Stacy se acercó a su hijo.
-        Paul, ¿no vas a saludar a tu tío?
-        ¿Es el tío Fernando?
-        Claro, ¿no te acuerdas de él?


Paul salió corriendo a por su “tío” Fernando.
-        ¡Tito!
-        Hombre, mi querido Paul. Al fin nos conocemos machote. Ven aquí que te de un abrazo grandullón.


Paul era un niño de 5 años, el más alto y listo de su clase. Era moreno, con la piel un poco tostada pero no tanto como la de su madre y con los ojos azules de su padre.


Stacy fijándose en Claire fue a hablar con ella.
-        Oye, no me he dado cuenta hasta ahora que te he visto. ¿Qué haces vestida así? Parece un… pijama.
-        Lo es.
-        ¿Qué ha pasado?


Claire cambió su cara. Estaba preocupada en el fondo.
-        Es una larga historia.
-        Tengo tiempo, así que dime lo que ha pasado.
-        Resulta que pillé a mi novio con otra…
-        Oh, cuánto lo siento.
-        Sí… gracias… Así que fui a casa de Fernando y me invitó a pasar la noche allí pero al día siguiente, cuando él se había ido al trabajo, vino un hombre buscando a Fernando y me dijo que yo no debería estar allí y vino a por mí diciendo que me iba a matar, así que nos escapamos.
-        ¿De verdad? ¿Qué quería ese hombre?
-        No tengo ni idea…


Stacy le agarró del brazo en modo de apoyo.
-        Vamos arriba a buscarte ropa, a ver si algo te queda bien, que no quiero que estés descalza y en pijama.


Hugh quería hablar con Fernando.
-        Cariño, vete a tu cuarto que quiero hablar con el tito, ¿vale?
-        Jo… ahora te veo.


Paul subió a su cuarto y se puso a mirar debajo de la cama por si había monstruos o algo parecido.


Hugh, se intuía que algo no iba bien…
-        Fernando, ¿qué ha pasado para que vengáis así tan de repente?
-        Pues algo bastante gordo.
-        ¿Estás en problemas?
-        Sin yo quererlo.
-        ¿A qué te refieres?
-        Por el trabajo ha comenzado todo. Un hombre ha comenzado a perseguirme y luego la ha tomado con Claire, quería matarla por lo visto porque estaba en mi casa cuando debería estar yo. Parece que quiere acabar conmigo.


Hugh se notaba preocupado.
-        ¿Y qué vais a hacer? No podéis estar toda la vida huyendo.
-        Ya lo sé, por eso nos hemos venido aquí y no porque quiera implicaros a vosotros, sino para pensar en alguna solución.
-        ¿Y tienes alguna idea?
-        Por ahora ninguna… Tengo la mente en blanco.


Mientras tanto, en el piso de arriba…
-        Y bueno, ¿estáis saliendo Fernando y tú?
-        Qué va, es mi mejor amigo. Aparte de que acabo de romper con mi novio.
-        Ah es verdad, me lo has dicho antes abajo.
-        Fernando me apoya y está siempre en todo momento conmigo. Menos mal que lo tengo a él.
-        Es un gran muchacho, muy trabajador y una buenísima persona. ¿Sabes que ha estado todo este tiempo hablando con nosotros por Skype y preocupándose por nuestro hijo?
-        ¿Sí?
-        Nos ha mandado regalos y cuando ha sacado un rato libre se ha llegado por aquí.


Stacy encontró una ropa que a ella le quedaba un poco pequeña y se la dio a Claire para que se la probara.
-        ¿Cómo te queda?
-        Parece que bien, ¿tú cómo me ves?
-        Yo te veo estupenda, aunque ese pelo…
-        ¿Qué le pasa?
-        Espérate que te lo voy a arreglar un poco. 


Claire se puso en manos de Stacy y ella la arregló un poquito.
-        Ahora muchísimo mejor.
-        A ver que me vea.
-        No, es una sorpresa. Luego te verás. Vas a dejar a Fernando con la mandíbula descolgada.
-        Anda, ¿qué dices? Si yo no le gusto.
-        Bueno, él no tiene pareja y tú ahora estás soltera…
-        ¿Qué quieres decir con eso?
-        No pillas ni una, ¿eh?


En ese momento, en el piso de abajo…
-        Pues si de verdad te gusta, deberías ir a por ella Fernando. Es una chica estupenda y se ha convertido en una mujer bellísima. Tienes suerte de tenerla a tu lado.
-        Pero es que ella me considera como su mejor amigo, nunca se fijará en mí.
-        Ahora tiene ese concepto, esperemos que lo cambie…
-        No sirve de nada soñar, luego no va a ocurrir.
-        Qué negativo eres…


Fernando sonrió un poco.
-        Es cierto. Si me ve como su mejor amigo no le puedo hacer nada. No quiero parecer un estúpido diciéndole que me gusta ahora justo cuando acaba de romper con su novio. No quiero que piense que soy un aprovechado.
-        Y ella sabe que no lo eres pero como ya te digo, tiempo al tiempo. Al final me darás la razón.
-        Ya lo veremos…


Arriba, Stacy seguía hablando con Claire.
-        Pues piénsalo Claire. Tú misma dices que es un gran apoyo para ti y que sin él no estarías aquí.
Entonces, comienza a mirarlo más como un hombre y no como un hermano.
-        Me resulta muy raro. Le quiero mucho y cuando estoy con él el resto del mundo se me olvida.
-        Eso es lo que yo siento cuando estoy con Hugh y míranos, tenemos ya un hijo de 5 años.


Stacy bajó las escaleras para poner en situación a los hombres.
-        ¿Estáis preparados para ver a una belleza?


Claire comenzó entonces a bajar las escaleras. Estaba completamente preciosa. Se había soltado el pelo y se había maquillado un poco más.


Fernando se acercó a ella y la miró de arriba abajo.
-        Estás sencillamente fabulosa. ¡Qué guapa!
-        No exageres Fernando.
-        No lo hago… Guau.
-        ¿No hacen una pareja preciosa?-le decía Stacy a Hugh en voz baja-.
-        Sí, me recuerdan a ti y a mí cuando nos conocimos.


Fernando la miraba con dulzura, cariño y respeto.
-        Si supiera cuánto la quiero…


Claire pensaba en las palabras de Stacy.
-        ¿Tendrá razón Stacy? Es estupendo, pero aún sigo queriendo al maldito Roger…


Pero una llamada al móvil de Fernando cortó ese momento.
-        ¿Diga?
-        Te escondes muy bien, pero tarde o temprano te encontraré. Dile a tu amiguita que también tengo para ella…


CONTINUARÁ…

domingo, 19 de octubre de 2014

Capítulo 36 de R.I.F.

¡Buenos días a todos amigos! Ya estamos en domingo y el fin de semana se acaba :( Pero todavía no ha terminado, así que tranquilidad, queda un día entero para estar tranquilos y relajados jajaja.
AlStorySim tiene otro capítulo nuevo para vosotros hoy =D
Hoy el capítulo es largo y tiene mucho contenido, así que estad atentos porque esta historia se termina...

CAPÍTULO 36

Fernando pone la mano en el pomo y abre la puerta…


Sale fuera y se encuentra con Claire.
-        Hola, ¡qué agradable sorpresa!
-        Hola Fernando… ¿puedo pasar?
-        Claro, ¿te ocurre algo?


Claire entra en la casa y se abraza a Fernando con fuerza.
-        ¿Qué te pasa Claire?
-        He roto con Roger.
-        ¿Qué ha pasado?

Se separaron los dos y Claire se puso a contar lo ocurrido.
-        Resulta que habíamos quedado para cenar pero cuando iba para el restaurante, me vino un hombre y me dijo que se había encontrado Roger con una amiga de la infancia o algo así y que él era el novio de la chica y que íbamos a cenar todos juntos en su casa.
-        Aha, sí.
-        Lo acompañé hasta la casa y entré. Entonces me dijo que subiera arriba que estaban allí charlando en la salita y cuando subí me encontré que Roger se estaba follando a una tía.
-        ¿Cómo?
-        Sí, una rubia oxigenada con más tetas que una vaca.


Fernando cambió la cara… Sabía que era Lulú de la que hablaba.
-        Dios mío… A esa tía la conozco.
-        ¿Y no le han dicho nunca que no se meta en las relaciones?
-        Es su especialidad… Lo siento mucho Claire.
-        Muchas gracias, estoy destrozada.
-        Me imagino… La cara del chico también sería un poema.
-        La verdad es que no lo volví a ver más. Es muy raro.
-        ¿Ah no? ¿Cómo era?


Claire estaba visiblemente dolida y afectada por lo ocurrido.
-        Pues parecía un robot o algo así. No expresó en ningún momento sonrisa ni nada parecido. Rubio, con gafas de sol y trajeado.
-        Ah… madre mía…
-        ¿Lo conoces también?
-        Ya te contaré… Esto pinta muy feo.
-        Ya te digo Fernando, no puedo con mi vida…


Claire y Fernando se volvieron a abrazar.
-        Claire, no te preocupes que estoy aquí para todo lo que necesites.
-        Lo mismo te digo. Soy tu amiga y me tienes para lo que quieras.
-        Muchas gracias y bueno, hoy te quedas a dormir aquí.
-        No, de verdad, no quiero molestar.
-        No molestas. Te voy a coger ropa para cambiarte.
-        Aish, gracias.


Fernando cogió un pantalón y una camiseta que le regaló en la universidad alguna de sus chicas y se fue a esperar al salón mientras que Claire se cambiaba en el dormitorio. Se puso a pensar en lo que ella le acababa de contar y en varias cosas más también.


Fernando llamó a la puerta y preguntó si había terminado.
-        ¿Cómo te queda?
-        Un poco ancho pero me queda bien.
-        Me alegro. Estás muy guapa.
-        Anda, no mientas.


Se acercó más a Claire y la cogió por la cintura y de repente la besó en la boca.


Claire le correspondió al beso y comenzaron a besarse con más pasión y fuerza.


Pero Fernando se despertó de sus pensamientos al escuchar la voz de Claire que lo llamaba.
-        ¡Fernando! ¿Cómo me queda?
-        Ah, te queda muy bien.
-        ¿No es un poco grande?
-        Bueno, así duermes más cómoda.
-        Muchas gracias por todo.


Fernando se acercó a ella.
-        No me tienes que dar las gracias. Vales mucho y Roger no ha sabido verlo.
-        ¿Tú crees?
-        Con los ojos cerrados, pondría la mano en el fuego por ti.
-        ¿De verdad la pondrías?
-        Por supuesto y sé que no me quemaría.


Claire sonrió por primera vez en esa noche.
-        Eres el mejor amigo que puede tener una mujer. Te quiero mucho.
-        Y yo también te quiero…-dijo Fernando sintiendo un cosquilleo en el estómago-.


Fernando, cambiando de tema, sacó el de la cama.
-        Claire, acuéstate aquí en mi cama.
-        Ah… bueno vale.
-        Ya verás qué bien se duerme en una cama de matrimonio para ti sola.


Claire de repente calló en la cuenta de algo.
-        ¿Y dónde vas a dormir tú?
-        Ah, no te preocupes, yo dormiré en el sofá.
-        Pero bueno, si tenemos la cama de matrimonio, te puedes acostar conmigo.
-        ¿Ah sí? ¿Me puedo acostar contigo?
-        Ayyyy Fernando… jajajaja.
-        Lo siento, pero es que no me puedo callar con estas cosas, jajaja.


Fernando dejó a Claire sola para que se acostara mientras él se cambiaba en el baño.


Fernando entró en el dormitorio y ya Claire estaba durmiendo. Él pensaba que era la primera vez en mucho tiempo que se acostaba en la misma cama con otra mujer.


Fernando se acostó también junto a Claire y pasadas unas horas, involuntariamente Claire le echó el brazo por encima a Fernando mientras ambos dormían.


Ya por la mañana temprano, Claire fue la primera en despertarse.


Y lo primero de lo que se acordó fue de que Roger ya no era su novio después de tantos años juntos. ¿Había sido todo una mentira?


Cuando Fernando se levantó, no vio en el dormitorio a Claire y se comenzó a preocupar.


Escuchó ruido fuera, por lo que salió y la vio junto a la papelera.
-        ¿Qué haces aquí?
-        Quería ayudar y te he sacado la basura.
-        Anda, no tenías que hacer nada.
-        Bueno, así ayudo en algo mientras le doy vueltas al coco.
-        ¿En qué piensas?


Claire comenzó a hablar.
-        Pues en que no sé lo que hacer, si ir a trabajar o no…
-        Ah, porque no sabes si te vas a encontrar con Roger, ¿cierto?
-        Pues sí. Lo último que quiero es encontrarme con él.
-        Yo tengo que ir a trabajar, pero puedes quedarte en mi casa.
-        ¿De verdad?
-        Que sí, te lo digo en serio.


Claire se abrazó a Fernando.
-        Eres un sol. Ojalá un día encuentres a una mujer que sepa valorarte como te mereces.
-        Muchas gracias Claire.


Mientras Fernando se vestía y se iba a trabajar, Claire se ponía a ver “Mujeres y Hombres y Viceversa”.


Fernando ya en el trabajo, fue a hablar con el jefe.
-        El hombre de ayer está rondando mis círculos… Estoy preocupado.
-        ¿En qué sentido?
-        Ayer se acercó a una amiga mía y le habló… No sé lo que pretende.
-        Ni idea, pero ten mucho cuidado porque no me fio ni un pelo.
-        Yo tampoco, andaré con mucho ojo.


El jefe pareció recordar algo.
-        Por cierto, tengo buenas noticias.
-        Dime jefe.
-        R.I.F. está casi terminada.
-        ¿Ya? ¿Cómo es posible?
-        Ante la insistencia de Patrick ayer, he querido aligerar el trabajo y cambié los turnos para que durante toda la noche se estuviera trabajando. Incluso yo también me he metido en faena.


Fernando parecía ilusionado.
-        ¿Y qué le falta para terminar?
-        El interior de la máquina. Eso en menos de una semana está listo.
-        ¿Puedo verla?
-        Claro, no es mi proyecto.


Fernando salió del despacho y se dirigió hacia la sala de proyectos. Se veía tan majestuosa la máquina… Al fin uno de los sueños de Fernando estaba a punto de hacerse realidad.


Cuando Fernando entró y la vio, se quedó pasmado. No podía articular palabra.


Sin embargo, en ese mismo momento, en su casa estaba a punto de ocurrir algo que cambiaría el rumbo del día completamente. Patrick se acercaba a la casa de Fernando dispuesto a acabar con él.


Patrick abrió la puerta de un portazo y Claire se levantó de golpe ante el susto.
-        ¡¿Qué coño haces tú aquí?! ¿Y Fernando?
-        Tú eres el de ayer… ¿Para qué buscas a Fernando?
-        ¡Tú no deberías estar aquí! Mierda…


Patrick estaba realmente serio mientras comenzó a acercarse a Claire.
-        Lo siento pero voy a tener que acabar contigo. Sabes demasiado…
-        ¿Cómo?
-        Tranquila, va a ser una muerte rápida e indolora.
-        Que te crees tú eso…


Claire salió corriendo por la puerta trasera tal y como estaba vestida.


Patrick comenzó a seguirla corriendo tras ella mientras le gritaba.
-        ¡Va a ser peor para ti guarra! No sabes la que te espera ahora. ¡Tú te lo has buscado!


Claire consiguió esconderse y despistar a su perseguidor, por lo que fue rápidamente en busca de Fernando.


Entró como alma que llevaba el diablo en la sala gritando.
-        ¡¡Fernando!! Fernando, hay un grave problema.


Fernando asustado, se giró y comenzó a tranquilizar a Claire.
-        A ver, tranquila, ¿qué ha pasado?
-        El tío rubio de ayer, el que me llevó a ver a Roger acostándose con la otra ha llegado hoy a tu casa buscándote y cuando me ha visto se ha cabreado mucho diciendo que yo no debería estar ahí y luego me ha perseguido porque quería matarme.
-        ¿Matarte?
-        Sí y creo que contigo quiere hacer lo mismo si te pilla.


Fernando comenzó a preocuparse bastante por la situación en la que se encontraba.
-        Hay que largarse de aquí y rápido. Claire, te vienes conmigo.
-        ¿A dónde vamos?
-        Ya lo verás, pero tienes que confiar en mí.
-        Lo he hecho siempre.


Fernando entró en el despacho de su jefe.
-        Jefe, tengo que irme.
-        ¿A dónde? ¿Ha pasado algo?
-        Sí, pero no me puedo entretener. Espero poder volver pronto pero tengo que marcharme lejos de aquí.
-        De acuerdo, de acuerdo, no te preocupes, yo te cubro.
-        Muchas gracias, hasta pronto.


Fernando y Claire subieron al coche de este y rápidamente se fueron hacia la autopista dispuestos a desaparecer de allí…


CONTINUARÁ…