jueves, 1 de diciembre de 2016

Capítulo 19 de "Cero"

¡Estoy de vuelta! Tras varios meses desaparecido, vuelvo después de haber terminado un curso y por eso he estado más enfocado en eso. Ahora toca terminar esta historia y hoy os voy a poner un capítulo rico.
A partir de ahora, habrá un capítulo por día hasta que finalice la historia.

CAPÍTULO 19

Rym City se levanta una mañana más. El sol se alza por encima del horizonte y la ciudad se despierta, comienza a moverse. Corre el año 2019 y el curso escolar acaba de empezar, por lo que las clases se llenan de nuevo, los gritos en el patio comienzan a escucharse y los padres vuelven a la oficina después de unas buenas vacaciones de verano. Todo comienza de nuevo.


Gloria se levantó temprano ese lunes e hizo una llamada.
-          Tim, ¿no te importa cambiar el turno hoy conmigo? Es que tengo unas cosas importantes que hacer. 


El tal Tim también estaba despierto y no tuvo ningún problema en cambiarle el turno.
-          ¡Claro! No hay problema. Además, hoy no tengo nada que hacer así que puedo ir. De todas formas tenía pensado acercarme luego a ver cómo ibas.


Terminaron de hablar y ambos colgaron.
-          Bueno, entonces será mejor que termine de desayunar y me marche rápido al trabajo.


Gloria había conseguido lo que quería. Tenía la mañana libre para hacer lo que ella tenía pensado.


Tim salió de su casa con paso decidido. No le importaba ir a trabajar ese día, principalmente porque mañana ya no tendría que ir y lo estaría libre para hacer sus cosas.


Entrando en el coche, arrancó y se fue al trabajo.


Minutos después Gloria hacía lo mismo, cerrando la puerta con llave.


Arrancando su coche, puso dirección a su destino…


Aparcó el coche frente a una casa y vio a una chica que salía de la casa.
-          ¡Hola! ¿Está tu abuelo en casa?
-          Sí, creo que está dentro. Me piro a clases. Chao.
-          Adiós bonita.


Gloria fue hacia la puerta de casa y llamó al timbre.


Minutos después, un afable anciano le abrió la puerta.
-          ¡Hombre! Mi visita favorita. Pasa cariño, no te quedes en la puerta.
-          Muchas gracias Ernesto.


Gloria sonreía con naturalidad y sencillez ante las palabras del viejo Ernesto.


Pasaron dentro y Ernesto rápidamente le preguntó a la joven.
-          ¿Cómo estás pequeña?
-          Yo muy bien, ¿y usted Ernesto? ¿Cómo siguen sus achaques?
-          Bueno, ahí siguen que no es poco. Hoy las rodillas me duelen menos que ayer.
-          ¿Ayer le dolían mucho?
-          Sí, me tuve que tomar una pastilla para que se me quitara el dolor.


Gloria no sabía que Ernesto lo había pasado tan mal.
-          ¿Y por qué no me avisó?
-          Porque esto es normal en un viejo como yo. Además, tienes tu vida y tus obligaciones, no te puedo acaparar yo todos los días.
-          Eso son tonterías. La próxima vez me avisa y me acerco, ¿de acuerdo?
-          Bueno, ya lo pensaré jejeje.
-          Qué testarudo es usted don Ernesto.


Gloria pasó a visitar un par de casas más pero la hora se le echó encima y tuvo que irse. Su hija la esperaba.


Gloria corrió todo lo que pudo con el coche para llegar lo antes posible al colegio.
-          ¡Mamá! 


Jessica subió al coche y mientras se ponía el cinturón le preguntó a su madre.
-          ¿Por qué has tardado hoy tanto? Pensé que no vendrías.
-          ¿Cómo no voy a venir? Ya sabes que los días que no tienes autobús vengo siempre a recogerte.


Después de almorzar, la pequeña Jessica se puso a ver la tele.
-          Jessi, ahora va a venir tu tío a cuidarte mientras yo voy a trabajar, ¿de acuerdo?
-          Sí mami. 


Cogió el teléfono para llamar cuando le comenzó a sonar. Era Tim.
-          Sí, dime. Ahá, claro que me acuerdo, ¿qué pasa? No puede ser… ¿en serio?


Gloria se había quedado boquiabierta con lo que Tim le había dicho.
-          ¿En el aparcamiento público junto a la comisaría? Estupendo, voy para allá.


Gloria colgó rápidamente y se volvió hacia su hija.
-          Al final no voy a trabajar pero tengo que salir de casa.
-          ¿A dónde vas?
-          Tengo unas cuantas cosas que hacer con tu tío, ¿no te importa quedarte sola?
-          Mami, tengo 7 años. Soy ya grande.


Gloria no estaba muy convencida de dejar sola a su hija pero, no tenía más remedio. No podía llevarla con ella. Una vez allí, Tim la estaba esperando.
-          Tim, dime que no es cierto lo que me has contado por teléfono.
-          Es totalmente cierto. Me lo ha dicho un buen amigo mío.
-          ¿De verdad? No me lo puedo creer…


Tim intentaba aclarárselo a Gloria para que se lo creyera.
-          Que sí, hazme caso. ¿Crees que te voy a mentir en algo de esta magnitud?
-          No, es que te mato si me mientes.


Gloria no acababa de aterrizar todavía en la tierra y se encontraba sobre una nube.
-          Por eso no te miento. Sería una jugarreta muy fea por mi parte y no me gusta jugar con los sentimientos de los demás. “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”, es mi lema, ya lo sabes.


Gloria comenzaba a sonreír nuevamente.
-          Entonces esto es fantástico. No esperaba que sucediera algún día… Mis sueños se hacen realidad.
-          ¿Estás contenta?
-          ¿Contenta? Contenta no es la palabra. Estoy… pletórica.


Pero unos segundos después su expresión cambió totalmente. Parecía triste.


Tim, dándose cuenta, quiso saber qué le ocurría.
-          ¿Y ese cambio de cara?
-          Pues que ahora que lo pienso, tengo a Jessica y ella… No sabe nada, ¿cómo se lo voy a decir?
-          ¿Decirle el qué?
-          Lo que tengo pensado decirle.
-          Pues hija, como no te expliques no entiendo nada.
-          Yo me entiendo…


Tim la acercó dándole un fuerte abrazo.
-          Eres mi hermanita pequeña, pero ya eres toda una mujer. Sabrás decirle a Jessica lo que tengas que decirle.
-          Gracias Tim. Eres el mejor hermano mayor que existe.


Gloria estaba ya haciendo sus cábalas y organizando cómo serían las cosas a partir de ese momento.
-          Y bien, ¿te apetece verlo?,-preguntó Tim-.


¿Qué es eso tan importante que le hace tanta ilusión a Gloria? ¿Quiénes son estos personajes? ¿Y Scott, Bianca y Eva?

CONTINUARÁ…

martes, 13 de septiembre de 2016

Hate | Capítulo 12 - FINAL

CAPÍTULO 12

Ron no podía creer lo que veía. Su hijo acababa de perder la cabeza por completo.
-          ¿Los has matado?
-          No, ese privilegio lo voy a dejar para ahora, que estamos aquí la familia al completo. Sabía que me ibas a fallar papá. Siempre has sido un puto cobarde y ahora que estás senil te has vuelto peor.


Emma estaba completamente drogada con burundanga, una sustancia que anula la voluntad de la persona que la ingiere y le provoca alucinaciones. Estaba completamente consciente, pero con alucinaciones muy fuertes y no sabía dónde estaba. Permanecía inmóvil en el suelo.


Su hijo Peter permanecía inconsciente tras una paliza que le había propinado Nico.


Y Jack estaba igual, inconsciente por la grave paliza de su primo Nico.


Nico, por su parte, quería matar lentamente a todos, para que sufriera Carlton de tal manera que le pidiera que lo matase para poder quitarse todo ese sufrimiento. Con su padre no tenía tan claro lo que iba a hacer.


Apuntando con la pistola a ambos hermanos, comenzó a hablar.
-          No sé por dónde empezar… Oh, mataré primero a los mellizos, para que así Emma pueda oír cómo matan a sus hijos, así podrá sentirse humillada antes de que un terrible disparo en el estómago la haga desangrarse poco a poco hasta morir finalmente.
-          Eres un puto enfermo Nico,-dijo Carlton-.
-          Lo sé, ¿pero a que es fantástico? JAJAJAJA.


Nico no tenía la cabeza bien, hablaba de una manera extraña y tenía un raro tic en el ojo izquierdo.
-          Respecto a ti, papaíto… ¿Qué voy a hacer contigo? El tío Carlton tenía razón, eres un cobarde de mierda y sabía que me ibas a fallar, por eso te obligaba y te presionaba tanto. Desde que fui aquel día a la playa y te conté el plan de matar a mamá. No creía que fueras capaz, pero lo hiciste. Pero cuando dijiste que no querías seguir una vez que me gradué como policía, sabía que tarde o temprano te rajarías.


La estridente voz de Nico trajo la consciencia a Jack, que abrió los ojos y comprobó la escena que estaba pasando.
-          Tengo que hacer algo,-pensó para sí-.


Jack se levantó y saltó a las espaldas de Nico, haciendo que éste se tambaleara para adelante y disparara el arma.
-          ¡¡NOOOOOOOOOO!!


Jack intentaba mantenerse arriba de Nico, buscando la radio de éste para avisar a la policía.
-          ¡Necesitamos ayuda!-gritó Jack una de las veces que pudo pulsar el botón de la radio.
-          ¡Quítate de encima mocoso!


Nico consiguió tirar de arriba suya a Jack, pero este cogió se cogió las manos y las puso alrededor del cuello de su primo para conseguir asfixiarlo y dejarlo más débil, pero era muy fuerte y Jack apenas podía aguantarle.


Finalmente el arma cayó al suelo y Jack, soltando el cuello de Nico, se pudo agachar y cogerla.
-          Quieto ahí o disparo Nico…
-          Está bien, tranquilo chico. 


A Jack le faltaba el aliento, pero no por eso dejaba de apuntar a Nico sin que le temblara el pulso.
-          Chaval, esto no va a salir bien. Has avisado a la policía y cuando te vean apuntándome con mi propia arma, ¿a quién van a creer? Esto no va a terminar bien para ti ni tu familia.
-          Tienes razón, esto no va a terminar bien…-dijo Jack agachando la pistola-.


Pero lo que no sabía Nico es que Jack disparó poco después a su pie izquierdo, provocándole un fuerte alarido de dolor que resonó en toda la casa.
-          ¡Jódete hijo de puta!-gritó Jack-.


Nico cayó al suelo agarrándose el pie, intentando detener la hemorragia que le había provocado Jack.
-          Vas a pagar por esto cabrón de mierda,-amenazaba Nico-.


Pero aprovechando que estaba perdiendo bastante sangre, Jack le pegó un culatazo en la sien a Nico que lo dejó seminconsciente, por lo que pudo ponerle las esposas sin ningún problema.


Pero, desgraciadamente, aquel disparo fortuito impactó en el pecho de Ron, provocándole una muerte casi al instante.


Carlton miró el cuerpo sin vida de su hermano, de su gemelo… Viendo cómo había acabado todo, no pudo reprimir el llanto y comenzó a llorar desconsoladamente.


Minutos más tarde, la policía vino y descubrió todo el pastel. Al ver a Nico en semejante situación, se sorprendieron tanto que llamaron a un psiquiatra para que lo evaluara mientras el servicio médico le curaba la herida del pie. Al investigar el sótano, pudo comprobar que había un par de cámaras de seguridad que habían grabado todo. Mientras lo revisaban, se dieron cuenta de algo…
-          ¡Suéltame hijo de puta!-gritaba Nico-.
-          Carlton, dame la mano…-susurró Ron-.


Cuando Ron notó que la vida se le escapaba, sólo pudo lograr decir esa frase, agarrar la mano de su hermano para caer desplomado en el suelo…


Ya habiendo anochecido, el examen del psiquiatra dijo que Nico era demasiado peligroso para ingresar en una cárcel normal, por lo que cumpliría condena en una cárcel especializada para gente demente, como era él. Tras ponerle el uniforme, lo llevaron al coche patrulla que estaba aparcado frente a la casa.


Todos miraron cómo se llevaban a Nico. Todo había terminado, de una manera u otra, pero ya no había marcha atrás. Lo único que les quedaba ahora era reponerse y a seguir con sus vidas…


FIN