martes, 7 de junio de 2016

Capítulo 13 de "Cero"

Buenaaaaaas. Sí, lo sé. Deberíais matarme por llevar 2 semanas sin subir capítulo, pero entre las pocas ganas y que cuando quería no tenía tiempo... Total, que aquí estoy para subir capítulo y a ver si subo uno al día y así os recompenso. ¿Qué os parece?

CAPÍTULO 13

Eva se fue después de desayunar y Naim se puso a leer el periódico como casi siempre que podía hacía.


Al terminar el periódico, se levantó para mirar la foto que se habían hecho el día anterior.


Solo como estaba, no se lo pasó mal al final del todo.
-          Podría acostumbrarme a dar una vuelta de vez en cuando…


Ese día tenía turno de tarde, así que a las cuatro de la tarde entró en comisaría. Sin embargo, apenas media hora después recibieron una llamada de los bomberos.


Naim y Scott se subieron al coche patrulla. Scott salió rápido del coche y miró la escena y se quedó petrificado.
-          ¿Qué pasa?
-          Naim, no deberías ver esto.
-          Anda ya, he visto de todo.
-          Naim… voy a pedirle al comisario que te retire del caso.
-          ¿Qué te pasa en la cabeza? ¿Se puede saber qué coño ha ocurrido?


Scott había visto la escena y quería evitar un mal trago a Naim, pero este era muy cabezota.


Naim, sonriendo, dio un paso adelante.
-          Quítate del medio Scott, voy a ver lo que ocurre.
-          No Naim, no…
-          Scott venga, no seas pesado.


Naim giró hacia la derecha dejando atrás el coche de los bomberos y también se quedó petrificado al ver la escena.
-          No puede ser…


Scott sabiendo cómo se sentía Naim se acercó.
-          ¿Cómo estás?
-          Bien… Tengo que cerciorarme.


Naim bajó acercándose más al coche. Dentro se podían ver los restos de dos cuerpos humanos inertes, sin vida.


Mirando detenidamente, Naim se dio cuenta que todo estaba cuidado al detalle, como la otra vez…


Pero algo le llamó la atención. Sobre el coche se veía algo que no podía reconocer bien, así que pidió ayuda a Scott y juntos se metieron en el agua para sacar aquello.


Al cogerlo en las manos, los dos temblaron, se miraron y lo depositaron en el suelo.
-          Es… una maceta Scott.
-          Sí, me temo que ha vuelto. El asesino de la maceta está aquí.


Naim se quedó con la mirada totalmente perdida. Estaba repasando recuerdos, casos anteriores, asesinatos exactamente iguales…


Finalmente Naim pidió el resto del día libre, necesitaba asimilar la vuelta de ese asesino en serie que tanto daño había hecho a la ciudad, pero en casa tampoco tendría descanso.
-          Pero… ¿qué coño?


Entró en casa y vio que la estantería estaba corrida hacia un lado. Alguien había entrado en su casa.


Abrió la puerta agarrando su arma con la otra mano por si tenía que utilizarla, pero lo que se encontró fue una carta.


La carta decía…


De la rabia rompió la carta, sacó su pistola y entró en su dormitorio inspeccionando cada rincón.


Pero en su cuarto no había nadie.


Saliendo de la casa se dirigió a la parte trasera y allí escrutó todos los escondites que se conocía, pero tampoco hubo suerte…


Y por último, fue al garaje, lugar al que no entraba desde hacía más de un año…


CONTINUARÁ…

viernes, 20 de mayo de 2016

Capítulo 12 de "Cero"

Buenaaaaas, feliz viernes a todos jejeje. Este pasado miércoles no subí capítulo porque básicamente se me olvidó completamente jajaja. Pero hoy es diferente, hoy sí hay capítulo, por lo que vamos a darle caña al viernes. ¡Nos vemos pronto!

CAPÍTULO 12

Horas más tarde, después de la cena, Scott, Bianca, Naim y Eva se fueron a una discoteca a mover el esqueleto. Nada más entrar, la parejita se fue a la pista de baile.


Naim se sentó en la barra y se pidió una copa para beber.


Eva se sentó a su lado y le hizo una pregunta.
-          ¿Vas a bailar o tampoco hoy te toca hacerlo?
-          Qué simpática eres tú… Ya veré lo que hago.
-          Uh, yo siempre.


Naim se dedicó a mirar a la coctelera que le hacía la copa en total silencio mientras que el local tenía la música a tope.


Eva pensaba que Naim era un tío bastante guapo, pero muy soso. No entendía lo que le impedía ser simpático con los demás. Apenas lo conocía, pero tal vez no fuera así. Esperaba que no…


La coctelera por fin le dio la copa a Naim y este le dio las gracias y se quedó mirando a Eva.
-          ¿Quieres una?
-          ¿Puedo probarlo?
-          Sí claro.
-          Mmmm, sí, está bueno, pídeme otro igual por favor.


Naim pidió una copa igual y se puso a beber de la suya mientras esperaba que la muchacha le diera la copa a Eva.


Finalmente Eva se puso a beber de su copa y Naim la miraba.
-          Tranquila mujer, que se te va a subir a la cabeza.
-          La noche es joven y yo también.


Naim miró para otro lado y dejando la copa en la barra se levantó.
-          Voy al baño Eva, guárdame la copa. Ahora vengo.
-          Vale.


Un par de minutos más tarde, Naim salió del baño y se encontró que Eva estaba bailando y las dos copas habían desaparecido de la barra.
-          Vaya borracha está hecha… No me gusta la gente que se hincha a beber.


Scott, mientras bailaba con su novia, miró a Naim todavía quieto en mitad de la discoteca.


Naim se sentó de nuevo en la barra y le preguntó a la coctelera sobre las copas.
-          Pues cuando fuiste al baño ella se terminó su copa y poco después cogió la tuya y se la terminó.
-          Madre mía… Muchas gracias.
-          De nada. Cuide de su novia que se va a poner borracha como siga así.
-          Oiga, no es mi novia.
-          Bueno, pues ella parece que no piensa igual, ¿eh? Se puso a hablar de ti cuando te fuiste.


Naim se quedó mirando a la nada y se percató de un espejo detrás de la barra y pudo mirar cómo Eva bailaba sola en medio de la pista de baile.
-          No se lo piense más vaquero,-dijo la coctelera-.


Naim se levantó y se puso detrás de Eva que bailaba sin parar.
-          Oye Eva, ¿quieres que bailemos?
-          Anda, si el soso sabe divertirse… ¿Te enseño a bailar también?
-          Guapa, te voy a enseñar yo a ti.
-          Ohhh, adelante.


Scott y Bianca se sentaron tras bastante tiempo bailando y se pusieron a besarse tranquilamente, olvidándose del resto del mundo. Sólo pensaban en ellos mismos.


Mientras tanto, Naim y Eva seguían bailando y cada vez un poco más animados. Hablaban de vez en cuando pero la mayoría del tiempo ambos estaban callados.


Eva le sacaba conversación a Naim para que así fuera cogiendo confianza y parece que poco a poco se iba soltando algo más.


Pasados unos minutos, los dos estaban cansados y pararon de bailar. Naim sonrió levemente como gratificación.
-          ¡Pero qué guapo es el condenado!-pensaba Eva-. Tiene que sonreír más.


Pero algo pasó, porque Eva se sintió mareada, como si la habitación le diera vueltas.
-          ¿Te encuentras bien?
-          Sí, creo que me he mareado después de dar tantas vueltas.
-          ¿Quieres que te lleve a casa o algo?
-          No, esperaré a ver si se me pasa un poco…


Naim dejó un momento a Eva y fue a preguntarle la dirección de la casa de Eva a Bianca o Scott.
-          Ni idea. Ahora mismo no sé dónde vive,-contestó Scott-.
-          Ni yo tampoco… Lo siento Naim. ¿Le pasa algo?
-          Nada, que está algo mareada, eso es todo.


Naim estaba volviendo al lugar donde había dejado a Eva y se la encontró tumbada en un asiento. Estaba borracha, como le había dicho la coctelera.
-          Venga Eva levanta. Te voy a llevar a mi casa para que descanses, ¿de acuerdo?
-          Oh, qué guapo eres Naim.
-          Sí, muchas gracias Eva. ¿Puedes andar?
-          ¿A dónde vamos a nadar?
-          Ains, te cojo en brazos.
-          ¡Oye guarro!


Por el camino Eva se quedó profundamente dormida y Naim al entrar en casa la dejó en su cama.


Cuidadosamente salió de la habitación cerrando la luz y se sentó en el sofá. Durante unos instantes se puso a pensar en ese día que había pasado y la verdad es que no había sido aburrido.


Naim se quitó la ropa y se durmió en calzoncillos.


Pero en mitad de la noche, Naim comenzó a hablar mientras dormía, estaba soñando… De repente, Naim mientras dormía se levantó y se dirigió a su dormitorio.


A la mañana siguiente, sobre las 6 y media de la mañana, Eva se levantó con un fuerte dolor de cabeza. Al incorporarse pudo ver que Naim dormía junto a ella en la cama.
-          ¿Qué coño pasó anoche?


Al levantarse de la cama, Naim abrió los ojos y pudo ver que se encontraba en su cuarto.
-          ¿Qué hago aquí?-dijo Naim-.
-          ¿Tampoco te acuerdas?
-          Me acuerdo de todo, menos el cómo acabé aquí.


Eva sonrió pícaramente.
-          No nos acostamos, si es lo que piensas. Estabas borracha y de camino te quedaste dormida en mis brazos, te dejé en la cama y yo me acosté en el salón… Además, ¿qué haces en ropa interior? Yo te acosté con la ropa puesta.
-          Buenos días Naim.
-          Buenos días… No entiendo nada, pero te juro que no nos acostamos.
-          Ay, eso da igual Naim. ¿Tienes una pastilla para el dolor de cabeza?
-          Sí y también tengo gofres para desayunar, ¿quieres?


Naim se puso algo más decente y salió a hacer los gofres para el desayuno.


Casi estaban listos cuando salió vestida de nuevo Eva.
-          Mmm, qué bien huelen.
-          Gracias. Ya están casi listos.


Naim se giró y la miró de nuevo.
-          ¿Quieres que te deje alguna ropa mía?
-          No te preocupes, con esto voy bien.
-          Como quieras, te lo decía por mayor comodidad.
-          No hace falta, muchas gracias.
-          ¿Cuántos gofres quieres?


CONTINUARÁ…