domingo, 29 de octubre de 2017

Capítulo 30 de "Cero"

CAPÍTULO 30

Eran las cinco de la tarde y el barco atracaba en puerto. Naim bajó de él y suspiró. Eran muchas cosas en la cabeza en muy poco tiempo.


Naim de todas formas sonreía porque estaba recordando algunas cosas y, aunque leves, era el primer paso para saber realmente lo que le había pasado.


Al fin llegó a casa y la miró pensando en la que era su casa anteriormente. Naim sabía que había que aclarar algunas cosas, pero todavía no quería dar el paso para no colarse hasta saberlo todo.


Naim sacó las llaves y abrió.
-          Buenas tardes Gloria.
-          Ey, buenas perdido. ¿Cómo te fue?
-          Bien. Ya te dije, estuve con un compañero de trabajo.


Gloria se levantó del sillón y se acercó a Naim.
-          ¿Te lo has pasado bien?
-          La verdad es que sí. Me ha gustado mucho el campo.
-          Me alegro jeje.


Naim ahora se sentía algo más tirante con Gloria pero no quería demostrarlo demasiado. No sabía nada aún ni recordaba nada, sólo que él vivía antes allí y eso no le cuadraba, así que se dedicó a sonreír por compromiso.
-          Voy al baño que necesito refrescarme, ¿vale?
-          Venga, aquí estoy yo.


Naim fue al baño y abrió el WhatsApp justo cuando vio que tenía varios mensajes.


Al abrirlo, era Scott y se encontró con unas cuantas fotos de ellos dos vestidos de policía, de fiesta y algunas más. La cara de Naim fue de total sorpresa porque no se lo esperaba. Ahora sí que se creía a ciencia cierta a Scott, pero seguía teniendo la cabeza hecha un lío. También había varios mensajes escritos.
-          Naim, he pensado que me mandaras alguna foto de tu mujer a ver si puedo investigarla y así descubrir quién es y de dónde ha salido.
-          Vale, ¿te mando fotos de ella y de la niña?
-          De la niña no hace falta.
-          Ok. Ahora te las mando.


Naim bajó y fue al salón para hablar con Gloria.
-          Gloria, estaba pensando que no tengo ninguna foto tuya en el móvil y la verdad es que no sé por qué, ¿te puedo hacer una?
-          ¡Claro!
-          Así te pongo de fondo de pantalla jejeje.
-          ¡Qué guay! ¿Vas a hacerle fotos a la niña y a Tim?
-          Ah, pues sí. Ahora cuando vengan los dos.


Una media hora después Naim se acercó a casa de Tim pero parecía que no estaba…
-          ¿Hola? Tim, vengo a por una cosilla. ¿Estás por ahí?


Pensó que estaría en la cocina fregando los platos y por eso no se había enterado de nada, pero no había ni rastro de Tim. No había preguntado a Gloria por si había avisado de que iba a salir, pero no se esperaba que no estuviera.


Salió a la parte de fuera y tampoco lo vio. Una ráfaga de viento hizo que Naim mirara al cielo y vio que había nubes bastante negras que anunciaban lluvia.


En ese momento escuchó un silbido y vio que era Tim.
-          Ey, que acabo de llegar y me ha dicho mi hermana que me estabas buscando, ¿qué quieres?
-          Ah, es una tontería, pero es que como no tengo fotos vuestras en mi móvil pues era para haceros una y tal.


Unas pequeñas gotas comenzaron a caer justo cuando Tim iba a contestar, así que se puso a correr para resguardarse.


Dentro de casa ya Naim sacó su móvil y le hizo la foto a Tim.
-          Que quiero tener aquí una foto de mi cuñado preferido.
-          Soy tu preferido porque no tienes otro.
-          Si no te digo que sería el otro y no tú jajaja.
-          Qué cabrón eres conmigo jajaja.


Después de la foto Tim decidió hacerse algo de merendar.
-          ¿Quieres algo? Tengo bollería.
-          No gracias, quiero mantener la línea.
-          Vale, entonces ya nos vemos. Hasta luego Naim.
-          Adiós Tim. Que te aproveche.


Naim miró cómo Tim se metía en la cocina y de repente se puso a correr hacia la caseta que tenía en su jardín. Una vez dentro bajó las escaleras y mandó las fotos a Scott.
-          Scott, aquí te mando las fotos que te prometí. Ese hombre es el hermano de mi mujer. Se llama Tim y Gloria Valdez.


Naim respiró más tranquilo sabiendo que nadie lo había visto. Sacó el móvil justo cuando comenzó a sonar una llamada de Scott.
-          Dime Scott.
-          Naim, estoy sin palabras ahora mismo…
-          ¿Por qué? ¿Qué te pasa?
-          Las fotos que me has mandado…
-          Sí, ¿qué pasa con eso?
-          Me sorprende que no recuerdes nada. Sí que tienes amnesia duradera.


Naim se puso a pensar por qué decía Scott eso, ya que no entendía palabra de lo que decía.
-          Scott, aclárate y aclárame, hazme el favor.
-          Naim, tú conoces a Tim.
-          Obviamente, es el hermano de Gloria.
-          ¡No! Bueno sí.
-          ¿Sí o no? A mí no me líes más, ¿eh?
-          A ver… Efectivamente es el hermano de Gloria pero que me refiero a que tú lo conocías antes del accidente.
-          ¿Antes? Imposible. Me hubiera acordado de él, aunque claro, a ti te vi y no me acuerdo de ti del todo…


Scott comenzó a explicarle por encima.
-          Verás, a Tim no lo conoces sólo tú, sino que lo conocemos Bianca, tú y yo.
-          ¿Y se puede saber de qué?
-          De la universidad Naim. Coincidimos los tres en la misma residencia hace ya… bastantes años.
-          Tal vez sea por eso que no me acuerde… Éramos amigos, ¿no?
-          Cómo se nota que no te acuerdas Naim.
-          ¿No lo éramos?


Naim ahora sí que estaba totalmente perdido.
-          Como no te expliques, me vas a dejar más liado que antes.
-          A ver cómo te lo explico delicadamente…
-          Scott, ni delicadamente ni nada, dímelo.
-          Le levantaste a la novia.
-          ¡¿Qué?! ¿Yo le levanté a la novia? Yo nunca haría eso.
-          Bueno, no fuiste tú solo. Fue algo entre ella y tú.


Golpe bajo para Naim que no se esperaba eso. Ni en sus sueños se lo hubiera imaginado nunca.
-          Entonces, si lo que me dices es cierto, que me lo creo, creo que no debía caerle tan bien.
Entonces… ¿por qué ahora somos tan amigos? Y lo más importante, ¿por qué no me ha contado que me conoce desde hace tantos años?
-          Eso deberemos de averiguarlo tú y yo.
-          ¿Y cómo vamos a hacerlo?
-          Sigilosamente, sin que se entere que lo estamos investigando.


Naim no sabía qué hacer. Estaba totalmente descolocado.
-          Scott, para mí esto es muy difícil de afrontar. Apenas me acuerdo de mi pasado y te estoy ayudando porque sé que quieres ayudarme, pero estoy en una encrucijada tremenda donde por un lado, parte de mis recuerdos me dicen que tenía una vida allí, pero mi realidad presente me dice que tengo una vida aquí. Necesito aclararme y tiempo para saber lo que hacer.
-          Naim, sé que para ti esto es duro y muy complicado. Te he mandado fotos, ¿recuerdas? Míralas e intenta recordar. Te lo pido por favor… Mañana voy a ir a tu casa. Necesito hablar contigo en persona.
-          ¿Mañana? Está bien. Gloria tiene turno de mañana y Tim suele dormir hasta tarde. Jessica está en clase así que no habrá problemas.
-          Está bien. A las 9 estoy en el puerto.
-          Yo te recojo. Hasta mañana.
-          Hasta mañana Naim y ¡eh!, intenta recordar.


La lluvia seguía cayendo y esta vez con más fuerza, así que Naim corrió para no ser visto y tampoco para que no se mojara demasiado.


Entró en casa y resopló. Tenía mucha presión y carga que llevar hacia delante y no se sentía seguro de sí mismo de poderlo sobrellevar.
-          ¿Por qué me tiene que pasar todo a mí?-pensaba Naim-.


Naim recordó las palabras de Scott y sacó el móvil para ver las fotos. Ojeándolas, sonreía contento porque se veía a sí mismo feliz y contento.
-          Ojalá pueda recordar todo esto en algún momento…


Naim vio una foto de Scott vestido de policía junto a él y viéndose, sonrió con picardía.
-          Oye, pues no me queda mal el uniforme…-seguía pensando para sí mismo-.


Naim fue a la cocina y pilló a Gloria terminando la cena. Se sentaron todos a comer y Naim se puso a fregar los platos para compensar su ausencia durante ese día. Cuando terminó, fue al dormitorio y se encontró a Gloria dormida, lo que le extrañó mucho, pero Naim igualmente se acostó porque le esperaba un duro día por delante…


¿Qué querrá decirle Scott? ¿Los pillarán?

CONTINUARÁ…

sábado, 28 de octubre de 2017

Capítulo 29 de "Cero"

CAPÍTULO 29

Naim se levantó del columpio y se puso de pie. No conocía a ese hombre, pero este sí parecía conocerlo a él.
-          Pues disculpe pero no le recuerdo, lo siento.
-          Naim, déjate de tonterías que quiero hablar contigo muy seriamente.
-          Pero perdone, es que no sé de qué me está hablando.
-          ¡Naim coño! Llevo 6 años sin verte creyendo que estabas muerto y ahora te encuentro vivito y coleando y resulta que no me recuerdas según tú, ¿no?
-          Espera, espera… ¿Muerto? ¿Quién te ha dicho que estaba muerto?


Scott lo miró sonriendo pero en realidad estaba bastante cabreado. ¿Qué clase de broma era esa? ¿Dónde estaban las cámaras?
-          Naim, tuviste un accidente donde tu coche salió por los aires hace 6 años y Bianca y yo lo vimos con nuestros propios ojos.
-          ¿Accidente? ¿Tú sabes también lo de mi accidente? ¿Esa Bianca quién es?
-          Pero, por el amor de Dios Naim, ¿se puede saber qué cojones te pasa?


Naim se sentía un poco acorralado ante la actitud de ese aún desconocido para él.
-          Hace algo más de 6 meses me desperté en el hospital de esta ciudad después de 5 largos años en coma y no me acordaba absolutamente de nadie.
-          ¿De verdad? ¿Es cierto lo que me cuentas?
-          Totalmente. No sé ni quién soy, ni quién era antes de mi accidente… Fue gracias a un sueño que tuve donde vi el lugar del accidente y fui hasta allí, pero no tengo ni idea de qué cojones hacía yo allí cuando yo tengo a mi familia aquí.
-          Un momento, ¿familia?
-          Claro, mi mujer e hija.


La cara de Scott se descompuso al instante. ¿Desde cuándo tenía mujer y encima una hija?
-          Naim, ¿estás seguro de lo que me estás diciendo?
-          ¿Cómo quieres que no esté seguro? Si son mi mujer y mi hija.
-          Pero vamos a ver, uf, esto sí que no me lo esperaba… Te despertaste del coma, hasta ahí bien, ¿y
luego?
-          Luego yo… Espere un momento, yo aquí le estoy contando mi vida y yo no tengo ni repajolera idea de quién coño es usted, así que identifíquese.
-          Mi nombre es Scott Marvin, compañero de trabajo tuyo en la comisaría de Isla Paraíso. Marido de Bianca Ferro y padre de la niña con la que hablaste aquella tarde. Actualmente me han nombrado comisario ante la jubilación del comisario Heiss. Fuimos juntos a la universidad, nos graduamos en el cuerpo de policía  los dos juntos…


Naim paró a Scott y se puso a pensar.
-          Espera un momento… ¿Scott es tu nombre, verdad?
-          Sí.
-          Según lo que me cuentas, yo era policía, ¿cierto?
-          Y de los mejores.
-          Tú y yo éramos compañeros de trabajo, por lo que presupongo que iríamos juntos de patrulla.
-          Eso es.
-          Pero sigo teniendo la misma duda. Si yo trabajaba allí y tuve el accidente allí, ¿cómo coño he acabado aquí?


Scott se sonrió al escuchar la pregunta de Naim.
-          Eso, querido y viejo amigo, es lo que vamos a averiguar tú y yo. Como en los viejos tiempos.
-          ¿A qué te refieres diciendo como en los viejos tiempos?
-          A que tú y yo investiguemos todo esto. Éramos compañeros y podemos volver a serlo. ¿Te apuntas?
-          Bueno… yo soy aquí el más interesado en recuperar la memoria, pero no estoy seguro.
-          Naim…-le dijo mirándolo directamente a los ojos-.


Scott lo miraba serio. Quería que los dos fueran un equipo como siempre habían sido.
-          Vale Scott, investigaré contigo. Pero cuéntame antes lo que tienes planeado hacer.
-          Llevarte a Isla Paraíso conmigo.
-          ¿Ahora?
-          Sí.
-          Yo iría, pero tengo una familia que atender…
-          Bueno, de ese tema ya hablaremos por el camino, que todavía estoy extrañado por eso. Si quieres, dile a quien tengas que decirle que has quedado con… un compañero de trabajo y algo más que se te ocurra.


Naim asintió y sacando su móvil, comenzó a escribirle por WhatsApp a Gloria.
-          Gloria, acabo de encontrarme con un compañero de trabajo que me ha invitado a su casa del campo y le he dicho que sí. Espero que no te importe. Besos.


Una hora más tarde, cuando Gloria se despertó, miró su móvil y vio el WhatsApp de Naim.


Durante el trayecto en barco, Naim y Scott hablaron sobre el tema que tanto mosqueaba a Scott: su mujer e hija. Naim le comentó todo lo que le pasó desde el momento en que se despertó y a cada palabra que Naim pronunciaba, Scott flipaba más aún en colores. Este le pidió fotos a Naim para verlas pero no tenía fotos en su móvil y la de perfil del WhatsApp de Gloria era un paisaje y no servía. Finalmente, llegaron a Isla Paraíso.
-          Aquí estamos de nuevo,-dijo Naim-.


Scott comenzó a andar y a guiar a Naim por un camino en total silencio.
-          ¿A dónde me llevas Scott?-          Ahora lo verás…
-          Venga, déjate de secretismos y cuéntame a dónde me llevas.
-          No seas impaciente Naim. En eso no has cambiado ni una pizca.
-          Joder, este tío realmente me conoce,-pensaba Naim-.


A los cinco minutos, Scott indicó a Naim que girara a la derecha y subiera una pequeña cuesta.
-          ¿Por aquí?
-          Sí. A ver qué te parece lo que te voy a enseñar.


Scott y Naim se pararon frente a una casa en ruinas. Naim abrió los ojos como brótolas y su respiración era entrecortada.
-          Oye, este sitio lo conozco yo, ¿verdad Scott?
-          ¿Tú crees?
-          Estoy casi seguro… Pero no logro recordar exactamente de qué.
-          Hombre, el aspecto que tiene no ayuda. Hace ya 6 años que está este sitio abandonado desde que…
-          ¡Se quemó!-gritó Naim de repente-. Este era el sitio que tanto me sonaba a mí, que me recordaba tanto el fuego, ¿no es cierto?
-          ¿Cómo? ¿De qué hablas?
-          A ver, cuando vine aquí pasé por delante de la estación de bomberos y comencé a percibir olor a fuego, y se vino a mi cabeza una imagen de un sitio en llamas y creo que acabo de recordar que este es el sitio que tanto se venía a mi cabeza.


Efectivamente, Naim estaba en lo cierto. Esa era su casa en la que una vez vivió y que la noche antes de “morir” se incendió completamente.


Parecía mentira que aquellos escombros, aquella maleza que había y toda la suciedad que se encontraba en ese solar, eclipsara lo que una vez fue: un hogar.


Todo estaba casi a punto del derrumbamiento, las vallas de madera se sostenían con alfileres y muchas tablas se caían con el viento.


Un gran socavón con apenas agua en el fondo y repleto de maleza al igual que el resto del solar.


Ese lugar había sido protagonista de infinidad de risas, de juegos y de carreras de natación. Y ahora sólo era un inmenso agujero que anidaba insectos y bichos.


Lo único que quedaba en pie era la parte de la casa que no llegó a quemarse del todo y que dejaba entrever que ahí hubo un edificio.


Naim aún estaba inmóvil en el sitio. Miraba atentamente la casa y comenzaba a recordar levemente cómo era antes ese lugar.
-          Scott, ¿esta era mi casa?


Scott no había vuelto desde el día del accidente de Naim y también estaba bastante impresionado por el aspecto de la casa en ese momento.
-          Sí, aquí vivías antes del accidente.


Naim sin decir palabra se adelantó y comenzó a caminar hacia la casa mirando a cada lado.
-          Naim, ¿estás buscando algo?
-          Scott, ¿por aquí había un pequeño camino no? ¡Ah! Y ese era el garaje donde guardaba los trastos y fuera tenía aparcado mi coche, ¿cierto?
-          Sí Naim,-dijo Scott con una sonrisa en la cara-.


Scott siguió a Naim que se había subido a la tarima de la casa.
-          Y para subir había un pequeño porche con escaleras a los lados y esta era la entrada, ¿no es así?
-          Comienzas a recordarlo todo.


Naim se paró y miró hacia el garaje.
-          Y ahí… espera que recuerde… ¿El salón?
-          Pues sí, y la cocina también.
-          ¡Eso es! Sabía que me faltaba algo.


Naim sonreía. Estaba recordando la que fue su casa y, aunque no fuera tan importante como su pasado, era un gran paso a la hora de volver a recuperar su mente.
-          Este era mi dormitorio, lo recuerdo perfectamente.


Quedaba apenas un muro, pero Naim visualizó su dormitorio tal y como era antes.


Naim recibió en ese momento un WhatsApp y al mirarlo, era de Gloria.
-          ¿Te vas a quedar a comer allí o te preparo un plato?
-          Guárdame uno, tardaré algo más en llegar, gracias.


Scott aprovechó que Naim estaba con el móvil fuera.
-          Un momento Naim, no guardes el móvil que te voy a dar mi número para que lo apuntes.
-          Ah vale, así estamos en contacto.
-          Claro jeje. A ver 637…


Una vez ya hubieron guardado sus números, Naim decidió que era la hora de volver a casa, aunque no le apetecía mucho, pero era su deber…
-          ¿Volveremos a vernos?-preguntó Naim-.
-          Yo creo que antes de lo que te crees. Ahora que te he vuelto a encontrar, no te pienso perder de nuevo, te lo prometo.


Naim se quedó mirando a Scott. Aún no lo recordaba y ya, con las cosas que había descubierto, comenzaba a replantearse mucho. Necesitaba ordenar su cabeza.


Naim comienza a recordar muy levemente, ¿acabará recordándolo todo?

CONTINUARÁ…