jueves, 15 de diciembre de 2016

Capítulo 20 de "Cero"

Tras unas breves vacaciones, vuelvo otra vez con la historia. ¡Vamos!

CAPÍTULO 20

Gloria y Tim pusieron rumbo hacia el hospital de la ciudad para ver aquello que habían esperado tanto tiempo…


Ambos hablaron con la recepcionista y ella los dejó entrar y adentrarse en los grandes e inmensos pasillos del hospital en los que era muy fácil perderse.


Gloria andaba más rápido que su hermano que iba detrás de ella.
-          Tranquila Gloria, que no hay ninguna prisa.
-          No la tendrás tú, pero yo sí la tengo. Venga, aligérate.


Girando una esquina encontraron por fin una serie de puertas seguidas que daban a las habitaciones.
-          Aquí están Tim. Es la del medio.


Gloria entró en la habitación sin llamar a la puerta y se quedó parada en medio de la habitación mirando hacia la cama… ¡Era cierto!


Se quedó mirando hacia la cama quieta unos instantes. Contemplando aquello que tanto había ansiado y que ya, al fin, lo tenía al alcance de la mano.


Un chico dormido, metido en la camilla del hospital yacía acostado en ella sin apenas moverse.
-          Hola…-dijo Gloria con un hilo de voz-.


Naim, nuestro Naim no estaba muerto… ¿Qué le había pasado? ¿Cómo había llegado hasta allí? Naim, se despertó y se incorporó en la cama.
-          ¿Quién es usted?


Gloria se puso loca de contenta al ver que era verdad lo que le había dicho su hermano, había despertado después de 5 años en coma.
-          ¡Qué alegría me da verte despierto!
-          Gracias, pero sigo sin saber quién es usted.


Naim se incorporó con lentitud y se fue hacia Gloria caminando despacio.
-          Soy Gloria, ¿no me recuerdas?
-          Por desgracia no. Llevo despierto una semana desde que salí del coma y los médicos me han dicho que mi pérdida de memoria se recuperará entre un 70 y un 90% si las condiciones son buenas.
-          Oh, eso es una lástima. Pero no te preocupes que yo te ayudaré a recuperarla.
-          ¿Cómo me llamo? ¿De qué me conoces a mí?


Gloria iba a empezar a hablar cuando Naim miró hacia la puerta.
-          ¿Quién es ese hombre?
-          Ah, es mi hermano. ¿Le digo que pase?
-          Claro.


Naim le hizo una señal a Tim para que entrara y este abrió la puerta con una sonrisa de oreja a oreja.
-          ¡Hola Naim! Me alegra verte despierto y moviéndote de nuevo.
-          ¿Naim? ¿Ese es mi nombre? Muchas gracias hermano de…
-           Sí, ese es tu nombre. Ella es mi hermana Gloria. Yo soy Tim.
-          Ah, perdonadme. Maldita cabeza…
-          No te preocupes hombre. Aquí estamos para lo que necesites.


Naim estaba pensativo procesando los nombres para que no se le volvieran a olvidar de nuevo. Se sentía mal no recordar nada de nada. Parecía que le habían dado al botón de reset y había comenzado todo desde cero.


Tim fue a sentarse en una de las butacas de la habitación mientras que Gloria se acercaba a Naim.
-          ¿Quieres que hablemos Naim?
-          ¿Sobre qué?
-          Pues sobre ti… Ayudarte a recordar.
-          Me encantaría.


Gloria sonrió y comenzó a hablar.
-          ¿Te acuerdas de algo? ¿Alguna cosa?
-          Que mi nombre es Naim.
-          Bueno, entonces tendré que remontarme antes de lo que yo creía. Naciste aquí, en esta ciudad y te criaste muy feliz. Eras hijo único y tus padres fallecieron muy jóvenes por culpa de distintas enfermedades.
-          Oh, entonces estoy solo…
-          De eso nada, me tienes a mí.
-          ¿A qué te refieres?
-          Tú y yo somos… pareja.


Naim se sorprendió. Ella decía la verdad y que él no recordaba que estaban juntos sería un duro palo para ella.
-          ¿Lo somos? Siento no acordarme. Lo siento de veras.
-          Lo importante es que estás bien y a partir de ahora estaremos juntos.
-          Sí… ¿Y qué más? Cuéntame.
-          Pues llevamos 8 años de relación contando con los 5 que has estado en coma y fruto de esa relación está Jéssica.


Naim abrió la boca automáticamente. ¿Tenía una hija?
-          ¿Soy padre?
-          Exactamente. Es una estupenda chica. Se llama Jessica y tiene 7 años.
-          Dios mío… Me he perdido toda su infancia.
-          Pero tú no tienes la culpa de eso.
-          De otra cosa no me acordaré, pero de lo que te aseguro es que me gustan los niños. Acabo de sentir una gran emoción en mi interior al saber que tengo una hija.


Naim quería saber y saber.
-          ¿Cómo llegué a caer en coma?
-          Pues… no creo que estés preparado todavía para saberlo.
-          Venga Gloria, necesito saberlo. ¿Cómo acabé aparcado en esta cama durante 5 años?
-          Tuviste un grave accidente de coche y estabas a punto de morir. Tuvieron que inducirte al coma y poco a poco fuiste mejorando pero hasta la semana pasada no despertaste.


Tim sonreía cuando Naim lo miraba pero era una sonrisa por compromiso. ¿Qué sarta de mentiras le estaba contando su hermana a aquel pobre muchacho?


Gloria seguía hablando y contándole cosas a Naim, pero este estaba igual que Tim, totalmente alucinado, Naim porque no lograba recordar absolutamente nada y Tim porque no sabía qué era lo que quería conseguir su hermana mintiendo a Naim.


Naim afirmaba ante todo lo que le decía Gloria. No sabía por qué pero se fiaba de ella. Se le veía una chica sincera y que realmente sentía algo por él. Lo que Naim lamentaba era no sentirse atraído amorosamente por Gloria tanto como ella lo hacía por él.


Tim finalmente se levantó y se acercó a Gloria y Naim.
-          Gloria, será mejor que por hoy dejemos a Naim. Le has contado muchas cosas y necesita pensar en ello y ver si recuerda algo de lo que le has dicho, ¿de acuerdo?
-          Está bien Tim. ¿Estarás bien Naim?
-          Sí, no te preocupes. Aquí me tratan bien.
-          Te prometo que mañana estaré aquí puntual.


Naim miró a Tim y sonriendo levemente le giró la cabeza a modo de saludo, a lo que Tim le contestó guiñándole el ojo.
-          Hasta mañana Naim. Un gusto verte como antes.
-          Gracias Tim. ¡Hasta mañana!


Tim salió el primero de la habitación seguido de su hermana Gloria, que era observada por Naim que la miraba salir.
-          Pues sí que tengo buen gusto…-pensaba Naim para sí-.


Naim se puso a recordar brevemente todo lo que le había contado su… novia.
-          ¿Cómo es posible que mi cabeza esté totalmente en blanco?


Naim se sentó al borde de la cama y comenzó a hacer memoria por si lograba sacar algo en claro, un recuerdo, una imagen… cualquier cosa.


Mientras tanto, en el aparcamiento…
-          Gloria, voy a ser claro contigo: ¿Se puede saber qué coño has hecho? ¿Cómo se te ocurre mentirle a un desconocido?
-          Tim, no te enfades que no es para tanto.
-          ¿Que no es para tanto? ¿Estás bien de la cabeza?
-          Perfectamente Tim, escúchame. Llevo ya bastantes años visitándolo como ya sabes y sé de buena tinta que no tiene a nadie. Los médicos me dijeron que cuando vino a este hospital no sabían nada de él. Fui yo la que descubrí su nombre.


Gloria seguía sin contestarle la pregunta a su hermano.
-          Todo eso lo sé Gloria, pero sigo preguntándote lo mismo: ¿Por qué coño has tenido que mentirle a Naim?
-          Pues porque en todos estos años que iba a visitarlo me he acabado enamorando de él y lo quiero. Y ahora que no recuerda nada es mi oportunidad para empezar de cero, conseguir una familia completa, contigo, con él y con mi hija. Darle un padre para mi hija, una vida normal…


Tim estaba algo dolido por sus palabras.
-          Como si hasta ahora no hubiera tenido una vida normal. Jessica para mí es una hija y la he tratado como tal. Ha tenido siempre un regalo por Navidad, por su cumpleaños, he cuidado de ella…
¿Eso ya no cuenta?
-          Claro que sí, pero… No eres su padre al fin de cuentas.


Tim estaba completamente alucinado con el comportamiento de su hermana.
-          Comprendo. Es decir que como no soy su padre, aunque la haya tratado como una hija, eso ya no cuenta. Pues nada, a ver cómo le dices a la niña que su padre no está muerto como le contaste, sino que es un completo desconocido que acaba de salir de un coma tras 5 años y que no se acuerda de nada.
-          Tim, por favor, no te pongas así.
-          ¿Cómo quieres que me ponga entonces guapa? Mira, te voy a decir una última cosa jovencita: te comportas como una quinceañera. Ves al chico que te gusta y olvidas todo lo demás, sólo te importa tu querido y amado chico. Recuerda que tienes una hija que cuidar y que depende de ti. ¡Espabila Gloria! Que la ansiedad por tener a alguien en tu vida no te nuble de tus verdaderas responsabilidades. Es un consejo que te doy.



¿Recordará Naim quién era realmente? ¿Qué hará Gloria después de esta conversación con su hermano?

CONTINUARÁ…

jueves, 1 de diciembre de 2016

Capítulo 19 de "Cero"

¡Estoy de vuelta! Tras varios meses desaparecido, vuelvo después de haber terminado un curso y por eso he estado más enfocado en eso. Ahora toca terminar esta historia y hoy os voy a poner un capítulo rico.
A partir de ahora, habrá un capítulo por día hasta que finalice la historia.

CAPÍTULO 19

Rym City se levanta una mañana más. El sol se alza por encima del horizonte y la ciudad se despierta, comienza a moverse. Corre el año 2019 y el curso escolar acaba de empezar, por lo que las clases se llenan de nuevo, los gritos en el patio comienzan a escucharse y los padres vuelven a la oficina después de unas buenas vacaciones de verano. Todo comienza de nuevo.


Gloria se levantó temprano ese lunes e hizo una llamada.
-          Tim, ¿no te importa cambiar el turno hoy conmigo? Es que tengo unas cosas importantes que hacer. 


El tal Tim también estaba despierto y no tuvo ningún problema en cambiarle el turno.
-          ¡Claro! No hay problema. Además, hoy no tengo nada que hacer así que puedo ir. De todas formas tenía pensado acercarme luego a ver cómo ibas.


Terminaron de hablar y ambos colgaron.
-          Bueno, entonces será mejor que termine de desayunar y me marche rápido al trabajo.


Gloria había conseguido lo que quería. Tenía la mañana libre para hacer lo que ella tenía pensado.


Tim salió de su casa con paso decidido. No le importaba ir a trabajar ese día, principalmente porque mañana ya no tendría que ir y lo estaría libre para hacer sus cosas.


Entrando en el coche, arrancó y se fue al trabajo.


Minutos después Gloria hacía lo mismo, cerrando la puerta con llave.


Arrancando su coche, puso dirección a su destino…


Aparcó el coche frente a una casa y vio a una chica que salía de la casa.
-          ¡Hola! ¿Está tu abuelo en casa?
-          Sí, creo que está dentro. Me piro a clases. Chao.
-          Adiós bonita.


Gloria fue hacia la puerta de casa y llamó al timbre.


Minutos después, un afable anciano le abrió la puerta.
-          ¡Hombre! Mi visita favorita. Pasa cariño, no te quedes en la puerta.
-          Muchas gracias Ernesto.


Gloria sonreía con naturalidad y sencillez ante las palabras del viejo Ernesto.


Pasaron dentro y Ernesto rápidamente le preguntó a la joven.
-          ¿Cómo estás pequeña?
-          Yo muy bien, ¿y usted Ernesto? ¿Cómo siguen sus achaques?
-          Bueno, ahí siguen que no es poco. Hoy las rodillas me duelen menos que ayer.
-          ¿Ayer le dolían mucho?
-          Sí, me tuve que tomar una pastilla para que se me quitara el dolor.


Gloria no sabía que Ernesto lo había pasado tan mal.
-          ¿Y por qué no me avisó?
-          Porque esto es normal en un viejo como yo. Además, tienes tu vida y tus obligaciones, no te puedo acaparar yo todos los días.
-          Eso son tonterías. La próxima vez me avisa y me acerco, ¿de acuerdo?
-          Bueno, ya lo pensaré jejeje.
-          Qué testarudo es usted don Ernesto.


Gloria pasó a visitar un par de casas más pero la hora se le echó encima y tuvo que irse. Su hija la esperaba.


Gloria corrió todo lo que pudo con el coche para llegar lo antes posible al colegio.
-          ¡Mamá! 


Jessica subió al coche y mientras se ponía el cinturón le preguntó a su madre.
-          ¿Por qué has tardado hoy tanto? Pensé que no vendrías.
-          ¿Cómo no voy a venir? Ya sabes que los días que no tienes autobús vengo siempre a recogerte.


Después de almorzar, la pequeña Jessica se puso a ver la tele.
-          Jessi, ahora va a venir tu tío a cuidarte mientras yo voy a trabajar, ¿de acuerdo?
-          Sí mami. 


Cogió el teléfono para llamar cuando le comenzó a sonar. Era Tim.
-          Sí, dime. Ahá, claro que me acuerdo, ¿qué pasa? No puede ser… ¿en serio?


Gloria se había quedado boquiabierta con lo que Tim le había dicho.
-          ¿En el aparcamiento público junto a la comisaría? Estupendo, voy para allá.


Gloria colgó rápidamente y se volvió hacia su hija.
-          Al final no voy a trabajar pero tengo que salir de casa.
-          ¿A dónde vas?
-          Tengo unas cuantas cosas que hacer con tu tío, ¿no te importa quedarte sola?
-          Mami, tengo 7 años. Soy ya grande.


Gloria no estaba muy convencida de dejar sola a su hija pero, no tenía más remedio. No podía llevarla con ella. Una vez allí, Tim la estaba esperando.
-          Tim, dime que no es cierto lo que me has contado por teléfono.
-          Es totalmente cierto. Me lo ha dicho un buen amigo mío.
-          ¿De verdad? No me lo puedo creer…


Tim intentaba aclarárselo a Gloria para que se lo creyera.
-          Que sí, hazme caso. ¿Crees que te voy a mentir en algo de esta magnitud?
-          No, es que te mato si me mientes.


Gloria no acababa de aterrizar todavía en la tierra y se encontraba sobre una nube.
-          Por eso no te miento. Sería una jugarreta muy fea por mi parte y no me gusta jugar con los sentimientos de los demás. “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”, es mi lema, ya lo sabes.


Gloria comenzaba a sonreír nuevamente.
-          Entonces esto es fantástico. No esperaba que sucediera algún día… Mis sueños se hacen realidad.
-          ¿Estás contenta?
-          ¿Contenta? Contenta no es la palabra. Estoy… pletórica.


Pero unos segundos después su expresión cambió totalmente. Parecía triste.


Tim, dándose cuenta, quiso saber qué le ocurría.
-          ¿Y ese cambio de cara?
-          Pues que ahora que lo pienso, tengo a Jessica y ella… No sabe nada, ¿cómo se lo voy a decir?
-          ¿Decirle el qué?
-          Lo que tengo pensado decirle.
-          Pues hija, como no te expliques no entiendo nada.
-          Yo me entiendo…


Tim la acercó dándole un fuerte abrazo.
-          Eres mi hermanita pequeña, pero ya eres toda una mujer. Sabrás decirle a Jessica lo que tengas que decirle.
-          Gracias Tim. Eres el mejor hermano mayor que existe.


Gloria estaba ya haciendo sus cábalas y organizando cómo serían las cosas a partir de ese momento.
-          Y bien, ¿te apetece verlo?,-preguntó Tim-.


¿Qué es eso tan importante que le hace tanta ilusión a Gloria? ¿Quiénes son estos personajes? ¿Y Scott, Bianca y Eva?

CONTINUARÁ…