viernes, 8 de abril de 2016

Capítulo 3 de "Cero"

¡Muy buenas a todos! Sé que ayer no subí capítulo y os pido perdón pero tuve un día más ajetreado de la cuenta editando vídeos para el canal y bueno, una locura jeje. Por eso hoy os traigo el capítulo de ayer. ¡Espero que os guste mucho! Nos vemos el lunes con otro capítulo. ¡Hasta luegooo!

CAPÍTULO 3

El novio de la víctima estaba bastante nervioso y agresivo.
-          Tranquilícese señor,-decía Scott-.
-          Eso intento…


Tras un pequeño silencio, Jim, el novio de la fallecida, se puso a llorar.
-          Mi novia, mi pequeña, muerta… Todavía no me lo puedo creer.
-          Esto lleva su tiempo. Ojalá fuera de la noche a la mañana.


Ahora le hacía preguntas a Scott.
-          ¿Me tendrán que llevar a comisaría?
-          Pues depende de mi compañero, ya le he tomado declaración y ha quedado grabada y seguramente tendremos que cogerle algunas pruebas de la ropa y de la sangre de su cara.
-          Es de mi novia…
-          Lo sé, pero es la rutina. No se preocupe.


Mientras tanto, Naim llamaba a comisaría para que el forense viniese a certificar la muerte y arrojara pistas sobre el posible asesinato.


Arriba, Scott no sabía qué responderle a Jim.
-          Voy a hablar con mi compañero, a ver si esto se agiliza y puede irse lo más pronto posible.


Scott avisó a Naim y se fueron a una parte alejada de Jim para que no escuchara la conversación.
-          Verás Naim, el novio de la fallecida está bastante afectado por la muerte de su chica y me ha pedido si se puede ir a su casa.
-          ¿Qué te ha contado?
-          Pues que había quedado aquí con su novia a cenar y luego a salir para tomar algo, pero que justo cuando llegó, ya la novia estaba muerta y fue cuando llamó a la policía.
-          ¿Nada más?


Naim no se creía del todo la historia… No estaba demasiado convencido.
-          No, no me ha dicho nada más importante. Luego te enseño la grabación.
-          De acuerdo, pero… a mí hay algo que no me encaja.
-          ¿A qué te refieres?
-          Que no ha llorado ni una sola vez por su novia.
-          Aquí sí ha llorado, lo he visto yo.


Scott no entendía las sospechas de su compañero.
-          Yo lo he visto sincero, tenía rabia incluso. Me ha dicho que si no encontramos a su asesino, él lo encontrará y lo matará.
-          Es una actitud más que usual en estos casos, pero… sigo diciendo que algo no me cuadra, no sé por qué. Serán cosas mías.


En la otra parte estaba Jim intentando escuchar lo que decían pero estaban lejos y no entendía nada de lo que hablaban.


Naim se acercó a Jim y le dijo que necesitaba coger algunas pruebas de su ropa, sangre facial, restos debajo de las uñas y algunas cosas más. Jim se ofreció sin ningún problema.


Abajo, ya había llegado el forense y tomaba nota y sacaba en claro algunas cosas, pero tendría que llevársela y hacerle una autopsia más completa.


Cuando terminó Naim de recoger pruebas del cuerpo de Jim, le hizo una última pregunta.
-          ¿Alguna cosa que quiera contarnos que todavía no nos haya dicho?
-          No tengo nada más que contaros, sólo quiero que pilléis al culpable.
-          No se preocupe que lo cogeremos. Si recuerda algo o lo que sea, aquí tiene mi tarjeta. Si sabe algo y no nos lo ha dicho, díganoslo. Cualquier información, por muy tonta que parezca nos puede ser de gran utilidad.


Jim ya se comenzó a mosquear.
-          Está bien, de acuerdo… Voy a empezar a creer que estáis sospechando de mí.
-          Ahora mismo no tenemos ningún sospechoso, así que no se dé por aludido. Váyase a casa y tranquilícese.


Los minutos iban pasado y ya en la comisaría, comenzaron a buscar información sobre la fallecida, el novio… etc.


Naim llevó las pruebas a las partes correspondientes para que las analizaran y se puso con el ordenador a buscar sobre la vida de la fallecida.


Y Scott sobre Jim y descubrió que tenía un hermano y que vivía en la misma propiedad.


Al rato, un chico entró en comisaría.
-          Buenas noches. Verá, he querido volver a casa y estaba la policía en la puerta y me ha dicho que hubo un asesinato.
-          ¿Cómo se llama usted?
-          Don, Don Landrevo.
-          ¿Usted es hermano de Jim?
-          Sí, ¿qué ha pasado?
-          Un momento que llamo a uno de los policías para que le explique.


Bianca llamó a Scott y éste se levantó y fue hacia la entrada.


Scott al ver a Don, le vio cierto parecido con su hermano Jim.
-          Buenas noches. Acompáñeme a la sala de interrogatorios, por favor.
-          Buenas noches. Por supuesto.
-          Por aquí,-dijo señalándole el camino.


Bianca se levantó y fue hasta Naim y le dijo que iba a tomarle declaración Scott al cuñado de la víctima.


Naim se dirigió hasta esa zona y se puso a observar atentamente las declaraciones.


Desde dentro, no se podía ver que había nadie fuera y eso era estupendo.
-          ¿De dónde viene usted?
-          De trabajar. Soy socorrista en la playa de los atunes.
-          ¿Trabaja hasta tan tarde?
-          Tengo un horario bastante inusual. Entro a las nueve de la mañana a trabajar y estoy hasta las cinco de la tarde y luego vuelvo de nueve de la noche hasta la una de la madrugada para sacarme unas horas extras porque quiero independizarme.
-          Sí que es extraño… No mienta y dígame dónde ha estado. ¿Se lo digo yo? Entró en ese lugar, vio a su cuñada esperando a su hermano y como la deseaba la intentó besar pero ella se negó y usted la mató.


Don negó rotundamente.
-          No se engañe. Estaba trabajando y podéis comprobarlo porque mi jefe se pasó a verme a las nueve de la noche.
-          Lo comprobaremos ahora mismo.


Naim fue hasta Bianca y le pidió que buscara información sobre Don y la empresa donde trabajaba y que ahora se lo comunicara en cuanto la tuviera.


De vuelta al interrogatorio, Scott seguía.
-          Digamos que usted dice la verdad, le daré un voto de confianza. ¿Qué relación tenía con su hermano?
-          Siempre ha sido buena. Tenemos nuestras peleas como cualquier familia, pero nada más allá que no sea normal.
-          ¿Y con su cuñada?
-          También teníamos una excelente relación. Ella y yo… siempre nos hemos llevado muy bien.
-          Noto cierto cariño en sus palabras. ¿Estaba enamorado de ella?


Don se quedó serio y tragó saliva.
-          Responda por favor.
-          Bueno, los dos estábamos… liados. Mi hermano no tiene ni idea de esto, por favor, no se lo cuenten.
-          A ver, tranquilícese. ¿Cómo empezó vuestra relación?
-          Fue sin quererlo. Mi hermano salió con sus amigos y yo volví del trabajo y sin encender la luz me acosté en el sofá. De repente ella apareció y comenzó a besarme y yo me aparté y encendiendo la luz vi que era ella, pero ya estábamos metidos en faena y… desde entonces no hemos podido evitar vernos a escondidas.


Bianca entró y le dijo a Naim que el chico decía la verdad sobre el trabajo de socorrista.


Bianca se quedó fuera observando mientras Naim entraba y decía esta nueva información.


Naim entró y miró a Don.
-          Acabamos de comprobar que dices la verdad sobre tu trabajo.
-          Dije que decía la verdad. No he mentido en nada de lo que he dicho.


Bianca recibió un mensaje a su móvil del forense diciéndole las causas de la muerte de la joven.


Bianca llamó a Naim y le enseñó el mensaje del forense.
-          Muerte por asfixia, debido a una rotura de tabique nasal. Laceraciones en la cara interior de las piernas. Violación y con análisis de semen en curso. Hora de la muerte, a las 11 de la noche aproximadamente,-leyó Naim-. El asesino es un malnacido. Pobre muchacha…


Naim y Scott hablaron fuera de la sala y tras la autopsia y que Don no había estado en casa a la hora de la muerte, él no podía ser el asesino, así que entraron y le dijeron que podía irse a casa.


Don, ya más tranquilo después de las declaraciones, se fue hasta el lugar del crimen. No lo había dicho a la policía, pero allí vivía él de okupa…


CONTINUARÁ…

lunes, 4 de abril de 2016

Capítulo 2 de "Cero"

¡Muy buenas a todos! Estamos a lunes y comenzamos una semana nueva y qué mejor que empezarla con un capítulo de esta nueva historia. ¡Espero que os guste a todos!

CAPÍTULO 2

Habían pasado dos días desde su incorporación y ya tenía el primer turno de noche, así que para aguantar, Scott se puso a hacer un poco de café.
-          ¿Cómo lo quieres Naim?
-          No me apetece, gracias.
-          ¿No? ¿Y cómo vas a aguantar?
-          Ya me las ingeniaré.


Scott sacó una bandeja y puso las tazas de café sobre ellas.
-          ¿De verdad que no quieres?
-          Seguro.


Scott se sentó junto a Naim con su taza de café y comenzó a darle pequeños sorbos.
-          Coño, como quema.
-          Ten cuidado hombre, te vas a quemar el paladar.
-          Ya, ya… Oye, ¿a ti te pasa algo?
-          No, no, sólo pensaba.
-          Venga, deja de darle vueltas a la cabeza al mismo tema, así no vas a solucionar nada.


Y justo cuando iba a contestar, Bianca vino corriendo hacia ellos.
-          Chicos, un aviso. Se ha activado la alarma silenciosa de la joyería Esmeralda, en la calle King.
-          Vamos allá,-dijo Scott dándole una palmada a Naim sobre la espalda-.


Cogieron el coche de policía, que ya habían arreglado, y se fueron hasta la calle donde se encontraba la joyería, muy oscura a esa hora de la noche.
-          Scott, hay que ir con mil ojos. Ten mucho cuidado.
-          Sí, rastreemos este lugar…


El ladrón estaba escondido detrás de un cartel de la joyería viendo cómo los policías peinaban la zona y cada vez más se acercaban a él. Tenía que escapar rápido de allí.


Sin saber qué hacer, el ladrón salió corriendo de allí, por lo que Naim y Scott comenzaron a perseguirlo.
-          ¡No corras! ¡Va a ser peor!-gritaba Scott-.


El ladrón giró la esquina y se percató de que no había salida. Sólo estaba un enorme muro imposible de saltar. La única salida posible era dar la vuelta por detrás de la joyería y rezar para que no lo cogieran.


Para la mala suerte del ladrón, Naim se conocía perfectamente esa zona y sabía que no tendría escapatoria.
-          Scott, tú ve por allí, yo sigo por aquí.
-          ¡Vale!


Cuando estaba a punto de salir de allí, Scott pilló de frente al ladrón que retrocedió, pero estaba rodeado. Tenía las dos salidas taponadas…
-          Mierda…
-          Entrégate. No tienes ninguna posibilidad,-dijo Scott-.
-          Está bien, está bien…
-          ¡Ponga las manos donde yo las vea!-gritó Naim-.


El ladronzuelo se acercó a la pared y se puso de rodillas, dando la posibilidad de que ambos policías se acercaran y le esposaran.


Con las esposas puestas, Naim pronunció después de 1 año, aquellas famosas palabras…
-          Queda usted detenido. A partir de ahora todo lo que diga puede ser y será utilizado ante un tribunal.


Metieron al chico en el calabozo y ellos se fueron a comisaría.
-          ¿Queda café Scott?
-          Al final no te has resistido, ¿eh? Es que el café que hago es imposible de rechazar.
-          Teniendo en cuenta que hay una sola máquina, es normal que no lo rechace, pero porque no hay otra cosa mejor.
-          Qué capullo eres…


Naim se sonrió porque le encantaba picar a su amigo.
-          Venga hombre, no te mosquees. ¿Sabes? Te he visto mejor hoy.
-          Anda, ahora no me eches piropos.
-          De verdad, te he visto más en forma, más centrado… no sabría definirlo.
-          Ahora tengo más experiencia. A fin y al cabo, he estado un año sin compañero y me he hecho a mí mismo.
-          Pues me alegro. Eres un buen policía.
-          Gracias.


Ya casi al amanecer, Naim volvió a casa y se tumbó en la cama. Hoy había trabajado de verdad desde su vuelta y analizándose a sí mismo, había estado bien. Pensaba que le costaría más.


Se quedó pensativo recordando cómo se había imaginado su regreso al trabajo, a las calles… a todo.


Minutos después, Naim dormía profundamente sobre la cama.


A la semana siguiente, de nuevo en turno de noche, recibieron una llamada de un chico bastante preocupado. Habían asesinado a su novia. Naim y Scott cogieron sus cosas, se montaron en el coche y se fueron hasta la localización.


Al llegar, la escena era horripilante. Un chico agarraba suavemente a la fallecida desde la espalda, acariciándola y diciéndole palabras de consuelo al oído.


Naim miró atónito lo que estaba pasando.
-          Por favor, ¿sería tan amable de retirarse del cuerpo?
-          ¡No le hable así! Es mi novia, joder.
-          Vuelvo a repetir, ¿podría retirarse? Por favor.


El chico la dejó cuidadosamente a su novia en el suelo y se alejó.


Al mirarle la cara, la tenía cubierta de sangre también, seguramente de la víctima.


Scott se acercó al joven y se lo llevó a la zona opuesta de la habitación.
-          Scott, ¿podrías acompañar al novio de la víctima fuera para tomarle declaración? Voy a buscar pruebas y no es conveniente que esté aquí.
-          Por supuesto. Si me desea acompañar…
-          ¿Mi novia estará bien?
-          Sí, no se preocupe.


Por la forma de hablar del novio de la víctima, la consideraba como si estuviera viva, así que le tomó el pulso pero no tenía.


Girándole levemente la cara, pudo observar que la nariz la tenía completamente rota y tenía mucha sangre en la cara y por zonas del cuerpo. Levantándole el brazo izquierdo pudo notar unas marcas de color morado.
-          Tengo que llamar al forense.


Mientras tanto, arriba Scott tomaba declaración al novio de la fallecida.
-          Antes de empezar, conecto mi grabadora para la declaración. ¿Acepta que usted sea grabado?
-          Acepto.
-           Entonces comencemos: nombre.
-          Jim Landrevo.
-          ¿Fue usted el que avisó del asesinato?
-          Efectivamente. Bajé porque había quedado aquí con mi novia y… me la encontré… muerta…
Perdóneme.
-          No se preocupe. ¿Conoce a alguien que tuviera algo en contra de su novia?
-          No lo creo, Marie era una chica estupenda, muy simpática y abierta a la gente.


Scott y Jim, el novio de la fallecida, intercambiaban preguntas y respuestas.
-          Llevábamos juntos 4 años y 3 meses. Hoy hacíamos los 3 meses… Habíamos quedado aquí para
cenar, tomarnos algo y celebrarlo, pero algún hijo de puta me la ha quitado.
-          Tranquilícese. Estamos aquí para descubrir quién es el asesino de su novia.
-          Si no lo descubren y no lo encierran, me tomaré la justicia por mi mano…


CONTINUARÁ…