jueves, 2 de octubre de 2014

Capítulo 20 de R.I.F.

¡Hola de nuevo! Como dije, aquí traigo el siguiente capítulo de R.I.F. Hoy viene un capítulo lleno de sorpresas y donde comienza una... etapa nueva para Fernando. Ahí lo dejo jejeje. ¡Nos vemos muy muy pronto amigos!

CAPÍTULO 20

Habían pasado ya 2 meses desde el comienzo de curso y Fernando supo que lo que le gustaba era la química y todo ese mundo. 


Gracias a que habían puesto mesa de experimentos, Fernando pasaba mucho tiempo probando ciertos productos.


A la hora de hacer los exámenes, sacaba siempre sobresalientes. Era un gran estudiante y si seguía así llegaría lejos.


Diana y Bryan se habían hecho inseparables, hablaban todo el rato y estaban juntos para todo. En verano Diana supo que su novio se había acostado con todas sus “amigas” y al volver al internado se dio cuenta de que Bryan se portaba súper bien con ella y que la miraba con unos ojos… Por eso, una de las veces que estaban solos en la parte de los dormitorios ella sin pensárselo cogió a Bryan y lo besó.


Bryan se quedó impresionado.
-        ¿Qué haces?
-        ¿No ha quedado claro? Besarte.
-        ¿No tienes novio?
-        Lo dejé…
-        Entonces ven aquí.


Bryan aprovechó y se besó intensa y profundamente con Diana. Su mayor deseo hasta ese momento se había hecho realidad.


La chica nueva nunca se presentó y a la hora de contactar con ella tampoco cogía el teléfono, así que siguieron siendo Lena y Diana las únicas chicas. Los trimestres pasaron y con él terminó el curso. Ese verano, tras un año “desaparecido” el caso fue archivado y la policía dejó de buscar indicios sobre su desaparición. Tras un verano bueno, volvió al internado con Hugh y Stacy que seguían a su cuidado para comenzar segundo de bachillerato. Los cambios físicos se iban notando y la barba en los chicos iba surgiendo.


En este curso tenían que ir buscando universidades y comenzar a hacer pruebas de aptitud para acceder a la universidad que cada uno quería.


Y como sus calificaciones fueron excelentes, pudo acceder a la universidad que Fernando quiso. Hizo la maleta y la cargó en el camión de mudanza. Le parecía mentira que se fuera de ese lugar que tan buenos momentos le había dado.


Se montó en el camión y sus profesores/padres adoptivos se despidieron de él.
-        ¡Pásatelo bien y ten cuidado con lo que haces!-gritaba Hugh-.
-        ¡Estudia mucho y llámanos cuando quieras! Te echaremos de menos,-decía a voz en grito Stacy-.


El viaje no fue demasiado largo y cuando llegó allí supo que en la universidad se lo iba a pasar en grande.


Llegó a su residencia y subió hacia los dormitorios y escogió uno que todavía no tenía nombre. Dejó su maleta y cerró la puerta.


Lo primero que hizo fue ir hacia la universidad de Ciencias y Medicina y buscar los libros de las asignaturas del primer año. Cogió el libro de Química y se puso a leerlo.


Los dos primeros temas los había dado ya con Hugh en el internado y se puso a hacer algunos problemas.


Conforme iba escribiendo, los conocimientos adquiridos iban floreciendo y haciendo que su mano escribiera más rápido. Hizo dos problemas y seguía ojeando las páginas hasta que llegó a un punto donde no supo seguir.


Terminó con los problemas y les habían salido perfectos los que se sabía. Se iba a comer la universidad con patatas y sin necesidad de ensuciarse la servilleta.


En ese momento, su móvil sonó. Había recibido un WhatsApp del número de la Universidad avisándolo de que tenía que presentarse en su facultad para darle la bienvenida.


Tras una breve charla del decano, pudo coger algunos regalos que hacían a los nuevos universitarios que comenzaban primero ese año.


Al volver a la residencia se encontró con una cara que le resultaba familiar.
-        ¡Hola! ¿Tú eres la chica que estaba en la presentación de Ciencias?
-        Sí, tú también, ¿verdad?
-        Sí, comienzo este año primero.
-        Yo igual jeje. Por cierto mi nombre es Abbie.
-        El mío Fernando.
-        ¡Anda! ¿Eres latino?
-        Soy español pero llevo casi toda mi vida aquí en América.


Abbie y Fernando se pusieron a hablar.
-        ¿Cómo ves el primer año?-preguntó ella-.
-        No creo que sea demasiado difícil. Le he estado echando un vistazo a los libros y la verdad es que por ahora no me va a resultar muy complicado.
-        Yo todavía no los he abierto pero espero que como tú dices, no sea muy difícil. Yo no las tengo muy conmigo…


La conversación fluía con rapidez.
-        ¿Por? Si estás en la universidad es porque tonta no eres.
-        Ya, pero es que soy demasiado perezosa.
-        Ah bueno, pero eso con un poco de estudio y atender a clase, se soluciona.
-        ¿Le echamos un vistazo a los libros?
-        ¡Vale!


Ambos se fueron al comedor y se sentaron. Cuando Fernando vio que Abbie había sacado el móvil se extrañó.
-        ¿No íbamos a ver los libros?
-        Sí, es lo que estoy haciendo, lo que pasa es que me los descargué en el móvil y luego lo imprimo en la papelería.


Mientras tanto, los demás compañeros jugaban a la consola y se divertían. Eran de segundo y tercer año, por lo que tenían más amistad.


Dejaron de ojear los libros y Abbie se fue a su cuarto cuando a Fernando le sonó el WhatsApp. Había una fiesta para los de primer curso en la residencia femenina Pink.


Fernando se alegró un montón. ¡Su primera fiesta universitaria! Iría sin falta.


La tarde llegó y se fue a la residencia donde se hacía la fiesta. Encendió la hoguera y comenzó a atizarla.


Y antes de que llegara nadie, sacó un tubo de ensayo con una mezcla que había hecho él mientras estaba en el internado y la echó al fuego.


Minutos después, un corro de gente se acercaba al fuego al verlo de color azul violáceo. La música sonaba fuerte y los jóvenes comenzaban a beber y divertirse.


Entró en la casa y se encontró con Abbie, que saludó y luego le enseñó el vídeo de la hoguera que acababa de hacer.


La chica se rio un montón con la ocurrencia de Fernando.
-        Mira que eres malo, Fernando jajaja.
-        Un poco traviesillo, jajaja.
-        Me gustan los rebeldes.


Luego bajaron al jardín y se pusieron a jugar a lanzar una pelota de pin-pong a una serie de vasos y si entraba, el otro bebía.


Pues bien, Fernando no daba pie con bola y Abbie no fallaba una, por lo que Fernando bebía un vaso detrás de otro.


Abbie, un poco desesperada ante la falta de puntería, fallaba a propósito para que no se emborrachara el pobre chico el primer día de universidad.


Pero de repente, Fernando cogió carrerilla y metía la pelota en los vasos una y otra vez sin parar.


Abbie tuvo que beberse 7 u 8 vasos seguidos hasta que miró la hora y eran la 1 y media de la mañana.


Abbie dejó el juego y se lo dijo a Fernando.
-        ¡Oye! Mira la hora que es Fernando, tenemos que irnos que mañana hay clase a las 8.
-        ¡Te has retirado! ¡Toma! He ganado, ¡¡sí!!


Se despidieron de todos y cogieron las bicis.
-        Con la cogorza que tenemos no deberíamos de coger las bicis pero sino no llegamos…-dijo Abbie-.
-        ¡Te reto! Quien llegue antes a la resi gana y… ya pensaré un castigo para el que pierda.
-        Anda, tira Fer.


Fernando se lo tomó muy en serio y pronto Abbie lo perdió de vista. Cuando subió a su cuarto vio que su compañero de habitación era él. No sabía que la maleta que había sobre la cama era la suya.


Antes de entrar miró en las demás habitaciones pero todas estaban ocupadas, así que se fue al baño y se cambió, aunque Fernando estuviera dormido, le daba vergüenza. Luego entró en su cuarto y se acostó.


CONTINUARÁ…

Hugh Bernam

¡Buenas tardes a todos amigos simmers! Dado que R.I.F. tiene bastantes personajes, hoy os voy a compartir al director Bernam. Amigos y amigas, deleitaros con esta sesión de fotos de Hugh Bernam.
Como siempre, abajo estará el link para descargarse el sim.

PD.: Hoy también habrá capítulo, así que no os despeguéis mucho del ordenador ^_^

HUGH BERNAM























miércoles, 1 de octubre de 2014

Capítulo 19 de R.I.F.

¡Hola a todos amigos! Ya estamos aquí otra tarde más preparados para dejaros un capítulo más de R.I.F. ¡¡Estamos que arrasamos!!

CAPÍTULO 19

Esa misma noche, volvieron a casa y Hugh no para de darle vueltas a lo ocurrido y la forma de contárselo a Fernando. El chico iba a subir cuando Hugh le dijo que le quería contar una cosa.


Fernando se colocó entre Stacy y Hugh y se puso a escuchar lo que le decían.
-        Fernando verás, hoy la policía ha estado aquí.
-        ¿Por qué?
-        Parece ser que tu padre ha denunciado tu desaparición, pero no ha dicho la verdad. Lo que dijo fue que te recogió y luego os peleasteis y te escapaste.
-        ¿Eso dijo?
-        Sí, pero por suerte supe llevar la situación y le conté la verdad.
-        ¿Entonces qué va a pasar conmigo?


Stacy sonrió al ver la cara de preocupación de Fernando porque todavía no sabía todo.
-        No te preocupes,-continuó Stacy-, le dijo lo que había ocurrido menos que Hugh te recogió, entonces nos llevaron a comisaría para declarar lo que sabíamos y parece ser que todo apunta a tu padre como culpable de tu supuesta desaparición.
-        Entonces, a ver que yo me entere, ¿no me voy a tener que ir de aquí ni nada?
-        Por ahora no. Te quedas con Hugh y conmigo.


Fernando sonrió al momento.
-        Nunca habría pensado que diría esto pero no me quiero mover de aquí. Si me lo llegan a decir cuando entré en el internado no me lo creo. ¡Os quiero mucho!


Fernando se abrazó a Stacy y mirándola a los ojos…
-        No sé cómo son las madres pero tú eres la madre que nunca tuve.


Después miró a Hugh y con lágrimas en los ojos se abrazó a él.
-        En todo este tiempo has hecho mucho más que mi padre por mí. Gracias por todo. Sin ti ni Stacy no sabría lo que hubiera pasado.


El verano tocaba a su fin y faltaba poco para volver a la rutina diaria, las clases, los estudios… Fernando había pasado un verano increíble. No tenía amigos allí pero con Hugh y Stacy eso no hacía falta. Días en el campo, yendo a la playa comiendo en barbacoas… Sin embargo, una noche mientras la pareja hacía la cena…
-        Fernando, pon la tele que van a empezar las noticias anda.
-        ¡Voy!
-        Comenzamos el informativo con una noticia escalofriante, un hombre ha sido acusado de maltratar psicológicamente a su hijo, el cual permanece desaparecido desde hace más de dos meses, además de no hacerse cargo de él siendo este menor de edad. Tras pagar una numerosa fianza, ha conseguido la libertad condicional y sólo tendrá que ir los fines de semana a dormir a la cárcel. Mientras tanto, no hay rastro de su hijo. Parece ser un caso abierto.


Fernando alzó la cabeza y su cabeza comenzó a dar vueltas.
-        Papá, hasta dónde has tenido que llegar por dejarte llevar y por ser tan cerrado de mente. Has descuidado a tu hijo y a la única familia que te quedaba. No te deseo el mal, pero espero que allí aprendas lo que importa verdaderamente.


El día había llegado. Unos zapatos sonaban mientras bajaban por las escaleras. Unos pantalones se movían a la par que los movimientos de bajada…


Fernando estaba listo, el curso comenzaba y el uniforme, de un nuevo color este curso, tenía que estar preparado.


Fernando bajó al primer piso.
-        ¿Cómo me queda?
-        Muy bien. Pareces de mejor familia, jajaja,-bromeó Hugh-.
-        Pues vamos, vosotros no estáis muy haya tampoco…


Y es que resulta que para ese año el director y la profesora debían tener el uniforme al igual que los alumnos. Todos iguales para que no hubiera problemas respecto a los uniformes.
-        Hugh, ¿nos vamos ya?
-        Sí, vámonos.


Esa misma mañana todos se volvieron a encontrar pero… faltaba alguien. ¿Y Claire? Como el curso anterior, los colocaron a todos en fila.
-        Buenos días y bienvenidos al internado… Bah, dejémonos de presentaciones. Me alegro mucho de volver a veros. Como habréis notado Claire no está y es que su padre me comunicó que la han matriculado en un colegio de su ciudad y no le hará falta venir aquí.


Entonces Stacy comenzó a hablar.
-        Chicas, tendréis una nueva compañera que llegará en los próximos días. Su familia nos lo ha comunicado.


Por su parte, el ya director Hugh habló con los chicos.
-        Respecto a nosotros los chicos no va a haber ningún cambio sustancial. Seguimos los mismos que el año pasado y lo único diferente es el uniforme, que ha pasado de un marrón claro a uno negro.


Stacy, mirando a los alumnos siguió hablando.
-        Me alegra mucho veros a todos de nuevo. Es una pena que Claire no esté con nosotros este año, pero ojalá le vaya bien en su ciudad y en el nuevo instituto. Ahora el director va a daros una sorpresa.


Y así era.
-        Chicos, como es el primer día y la nueva compañera no llegará, hoy vamos a hacer una excursión, así aprovechamos el final del verano. Os hemos dejado en vuestras habitaciones las bolsas preparadas, cogedlas y bajad que nos vamos.


Todos dando un paseo se fueron hacia la piscina pública de ese barrio en cuestión y ahí se bañaron y disfrutaron del primer día de curso.


Diana se puso a salpicarse con Bryan y a hacerse aguadillas jugando un poco.


Lena y su novio David aguantaban la respiración para saber cuál de los dos tenía los pulmones más grandes.


Desde fuera y sentados en unas hamacas, vigilaban a los chavales Hugh y Stacy mientras hablaban y comentaban cosas del nuevo curso y de los chicos.


Fernando nadaba de un lado a otro en la piscina. Echaba de menos a Claire, ya que era su mejor amiga y no tenerla ese curso iba a ser duro…


CONTINUARÁ…