jueves, 26 de septiembre de 2013

Cambios en AlStorySim

¡Hola amigos! Me pongo en contacto con vosotros para informaros de que he creado una pestaña dentro de "Historias" que se llama "Pobre Rico". Pinchando allí podréis acceder a todos los capítulos de la historia y así es más sencillo para leer. Os dejo un link aquí para que lo veáis vosotros mismos.
Recordad que mañana subo el capítulo número 20 de la historia... El final se acerca.

¡¡Hasta mañana!!

martes, 24 de septiembre de 2013

Capítulo 19: Una luz al final del túnel

¡Ey! Buenas a todos amigos. ¿Cómo habéis pasado este fin de semana? Espero que bien y que hoy día 24 de septiembre, martes, tengáis ganas de leer un capítulo nuevo de Pobre Rico. Ya queda poco para terminar la historia (oooohhhh), ¿te lo vas a perder? Nos vemos muy prontito, el viernes como siempre. Pasad una buena semana y aplicaros a los que tengáis que estudiar y seguir trabajando así de bien los que tengáis ese privilegio. ¡¡Muchos besos!!

CAPÍTULO 19 UNA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

Carlos no sabía qué hacer, pero ante un arrebato de lucidez, entró otra vez en su habitación, cerró la puerta y se tumbó en el suelo haciéndose el dormido.


El secuestrador se hizo presente de nuevo en la habitación, pero esta vez Carlos lo pudo ver y lo que observó no se lo podía creer...


Finalmente, la Voz, como Carlos lo conocía era nada más y nada menos que el policía que estaba en la casa. ¿Cómo era posible que un policía se comportara así? El policía estaba abandonando la sala mientras buscaba las llaves en su bolsillo izquierdo.
Carlos: Tengo que hacer algo antes de que me vuelva a encerrar. Ya está, ¡la silla!


Carlos se levantó, cogió la silla y se la tiró a la cabeza, por lo que el policía calló al suelo. Tras esto salió corriendo y justo cuando iba a subir las escaleras...


... vio a su padre despierto y sentado mirando al espejo-espía. No sabía qué hacer. Por una parte era su padre, pero por otra él había pasado de Carlos desde antes de nacer. Lo tenía en su mano ahora mismo; en él estaba salvar o dejar ahí a su padre.


Sin embargo, Carlos entró en la habitación, la cual estaba abierta sorprendentemente, si la llave echada. Una vez pasado el umbral de la puerta, Paco se puso en pie y se acercó a su hijo. El parecido de ambos era sorprendente.


C: Paco, rápido, salgamos de aquí. 
Paco: ¿Cómo que salgamos de aquí?
C: Que nos vayamos de este sitio. El responsable de todo esto está en mi habitación serrando troncos. Lo acabo de tumbar con la silla.
P: ¿Y qué te ha pasado que ha crecido el respeto por mi? ¿Desde que sabes que soy tu padre has cambiado o qué te pasa?
C: Mira, déjate de rollos, he venido a salvarte de esta situación porque me he querido. No me vengas ahora con filosofía.


P: A mi me da que tu o eres la voz o colaboras con él... ¿A qué has venido ahora? ¿Me vas a matar? ¿Me vas a encerrar de por vida?
C: Paco, papá, como coño quieras que te llame, ¡VAMONOS!
P: Esto es una estratagema. No creo que seas ahora tan bueno como para dejarme escapar ahí sin más.
C: El ladrón se cree que todos son de su condición.


P: Y si fuera verdad lo que tu dices, ¿despues qué pasaría?
C: No es momento de ponerse a pensar ahora. Ya he perdido mucho tiempo hablando contigo. Me voy y si no quieres venir quédate aquí.
Voz: Tú no vas a ir a ningún sitio.


La Voz, el policía, se hizo presente en la sala dándose a conocer por primera vez.
V: Carlos, no vas a ir a ningún sitio, ¿me oyes?
C: Obviamente, no soy sordo...
V: Tienes cojones Carlos, me gusta. Tal vez te de una muerte más rápida que a tu padre. 
P: ¿Qué tengo que ver en todo esto?
V: Tú eres el protagonista de esto. Tu hijo está aquí por meter las narices donde no le llaman. ¿No me reconoces?
P: ¿Te conozco?
V: Sí, hace mucho tiempo un policía te detuvo y te encerró en el reformatorio, ¿recuerdas?
P: Oh, eres tú.


V: Sí, soy yo. Ha pasado mucho tiempo, ¿verdad?
P: No el demasiado.
C: Hola, ¿alguien me explica que está pasando? 
V: Tú te callas sino quieres que te pegue un tiro en la sién. A ti Paco, nunca te perdonaré que te rieras de mí delante de mi superior al cumplir los 18. Por tu culpa me degradaron.
P: Mira qué lástima.
V: Por eso ahora, mi venganza será terrible contra ti. Ya es hora de que se haga justicia.


Paco miró al policía con cara de pocos amigos, pero no podía hacer nada. Estaba acorralado...


V: Y a tí, más te vale tener la boquita cerrada o tendré que matarte lentamente mientras veo como tu padre y tú os desangráis gritando de dolor.
C: No lo conseguirás. No te saldrás con la tuya, estoy seguro.


En ese momento y para sorpresa de Paco y Carlos, se escuchó un disparo que atravesó el espejo e impactó en la cabeza del policía. Este se derrumbó muerto al suelo.


Otro policía, entró en la habitación.
S: Hola, me llamo Salva y soy policía. ¿Estáis bien los dos?


P: El otro era también policía, ¿tú eres igual que él?
S: Soy policía igual que él lo era, pero yo estoy cuerdo, a diferencia de este.


C: Salva, encantado. El nombre no te puede venir mejor, jeje. ¿Cómo nos has encontrado?
S: Hacía tiempo que notaba extraño a Sanchez y hoy lo seguí y sorprendentemente descubrí todo esto.
C: ¿Y ahora qué va a pasar?
S: Tú irás a tu casa, pero Paco se va a venir conmigo a la cárcel.
P: ¿Yo? ¿Por qué?
S: Estás en busca y captura. Lo siento amigo, pero es lo que hay. 


Carlos volvió a su casa respirando hondo.
C: No hay nada como estar de nuevo en casa.


C: Mamá no ha tirado el periódico viejo... Bueno, se habrá despistado.


Carlos entró en la casa y gritó...
C: Mamá, ya estoy de vuelta. ¡Mamá! ¿No está?


Carlos miró en la cocina.
C: ¡Mamá! ¿Estás? ¡Mamá!


C: En su habitación tampoco... ¿Dónde estará? 



CONTINUARÁ...

viernes, 20 de septiembre de 2013

Capítulo 18: ¿Dónde?

Pues otro viernes más me paso por aquí con vosotros queridos amigos. ¿Cómo ha ido vuestra semana? Espero que bien, las clases han vuelto y por eso subo tarde el capítulo, pero no hay ningún problema, esto de aquí no se mueve jejeje. Pasad un fin de semana genial y nos volvemos a ver el martes que viene. Disfrutad de este capítulo.

CAPÍTULO 18 ¿DÓNDE?

La cámara estaba captando la imagen de un coche que coincidía con el de Paco, pero... el sujeto que salió de él, ¡era un poli! Carlos no salía de su asombro y aunque la imagen no era nítida, se percibía a un hombre con perilla.


Carlos, rápidamente se levantó de su silla, cogió su cámara de fotos y se fue directamente hacia el lugar.


Al llegar allí vio que estaba sentado en el sillón, de espaldas a Carlos y pudo sacarle unas fotos, aunque no podía vérsele la cara, pero sí el color del pelo.


De repente, la luz se apagó, pero no solo en este edificio, sino en el de toda la calle, por lo que tuvo que dejar las fotografías y la oscuridad se apoderó de la casa.


En ese mismo instante, el policía se levantó del sillón...


... y Carlos subió al piso de arriba para esconderse, evitando que lo pudiera ver.


Un minuto más tarde, salió el policía y dejó la puerta entre abierta, cogió el coche y se fue.


Al ver el coche marchar, Carlos se dirigió hacia la comisaría con la cámara en mano para que le pudieran extraer la información máxima posible. Sin embargo, allí no le dijeron mucho más de lo que él sabía, y la descripción no coincidía con ningún policía del condado...
Frustrado, Carlos se fue a casa.


A la semana siguiente, a la misma hora, Carlos volvió a ver la misma escena, por lo que se volvió a ir hacia su destino.


Sin embargo, esta vez no había nadie en la casa. Las luces estaban apagadas, pero los edificios contiguos tenían las luces encendidas. La puerta estaba entre abierta, como se la había dejado. ¿Entonces? ¿Dónde había ido el policía?


Carlos estaba indeciso en si entraba o no en la casa. Estaba revisando desde afuera la casa y haciendo tiempo por si estaba en alguna habitación.


Cinco minutos más tarde, Carlos agarró su valentía y entró en la casa, pero...


Carlos se despertó, de repente, en una habitación oscura, sentado en una silla frente a un espejo. Su cabeza le dolía a horrores y lo peor de todo, no sabía dónde estaba.


Carlos: ¿Hola? ¿Hay alguien? Oish, mi cabeza...


C: ¿Qué hace este espejo aquí? No lo entiendo.


Sin embargo, lo que no sabía Carlos es que no era un espejo, sino que al otro lado del espejo, había un cristal donde se podía ver todo lo que pasaba en el interior.


Carlos no sabía que hacer. La puerta de la habitación estaba cerrada con llave y era imposible de abrir, por lo que se dedicó a dar vueltas por la habitación gritando por si alguien le oía.


Pero, mientras daba vueltas, escuchó una voz muy extraña que provenía del cristal. La voz estaba distorsionada. 
Voz: Carlos de la Torre Aragón. Hijo adopato de Oscar de la Torre y Aurora Aragón; hijo biológico de Mari López y Paco Martín, este último en busca y captura.
C: ¿Quién eres? ¿Qué quieres?
V: Lo primero que te quiero es que te sientes en la silla.
C: ¿Por qué lo voy a tener que hacer? 
V: Oh, Carlos, Carlos. Me parece que no has entendido nada de la situación donde te encuentras. Si no me haces caso, me veré obligado a hacer pupa a... no sé... ¿a tu madre Mari tal vez?, ¿o al bebé que espera?
C: Vale, me sentaré, ¡pero ni se te ocurra hacerle nada a mi madre!
V: ¿Me exiges a mí? Estás muy equivocado. Ahora que estás sentado quiero que pongas mucha atención en lo que te voy a decir...


Carlos se durmió y cuando se despertó, vio un plato de comida en una esquina. En ese mismo instante se oyó...
V: Esta es tu comida del día, por lo que tú mismo te la tendrás que suministrar como quieras.
C: ¿Un perrito para todo el día?
V: Si te portaras mejor tendrías agua. Pero hasta que tu comportamiento mejore, eso es lo que tendrás...
C: Pero, oye. Un momento, ¿hola? ¿Hola?


Tres días más tarde, cuando se despertó no vio el plato de comida en el suelo, como de costumbre, por lo que se levantó y aunque estaba débil y con pocas fuerzas por la poca comida que recibía, empezó a pegar a la puerta.
C: Comida, por favor, tengo hambre. Llevo 12 horas sin comer. ¡Por favor!


Sin embargo, con uno de los puñetazos, la puerta hizo un amago de abrirse, por lo que empujó un poco más fuerte y la puerta finalmente se abrió. Carlos miró desde el exterior su habitación y ahí fue donde se dio cuenta de que no era un espejo, sino un cristal donde "la voz" como él la llamaba, la espiaba.


Carlos echó un vistazo hacia su izquierda y pudo ver más habitaciones similares a la suya.


Miró la habitación de al lado. Era exacta a la suya, pero esta estaba vacía.


Y en la tercera habitación había un cuerpo echado en el suelo...
C: ¿Paco? ¿Qué hace aquí Paco? Me acaban de romper todos los esquemas. Ahora no sé quién es el que me ha, bueno, nos ha secuestrado, porque la persona que sea nos ha secuestrado a los dos. Y el policía... no creo, es un policía, pero... hay algo que no me encaja en esta historia...


Paco dormía mientras fuera de la habitación, Carlos observaba a su padre aunque este vagaba por sus pensamientos...


Justo en ese momento, escuchó unos pasos que provenían del piso de arriba. ¿Qué haría? No tenía escapatoria...



CONTINUARÁ...