viernes, 2 de agosto de 2013

Capítulo 8: Esto se llama venganza

Hola a todos de nuevo amigos, ¿qué tal ha ido la semana? Espero que bien y que podáis descansar este finde.
Como cada viernes, aquí os dejo un nuevo capítulo de Pobre Rico. Disfrutadlo y ya sabéis, nos vemos aquí el próximo martes.

CAPÍTULO 8: ESTO SE LLAMA VENGANZA

Carlos, esa misma noche, antes de irse a la cama, se puso a pensar la solución para que no lo acusaran injustamente.


En ese momento, Carlos tuvo una gran idea y se fue corriendo a hablar con su padre.


Carlos: Papá, ¿seguís teniendo las cámaras de seguridad en la casa?
Oscar: Sí, ¿por?
C: Gracias a Dios, me habéis salvado la vida.
O: ¿Me estoy perdiendo algo?
C: Papá, cuando yo terminé de hablar con Esteban, vine a casa y si tenéis las grabaciones de la cámara, podremos demostrar que yo estuve en casa a la hora del suceso.
O: Muy buena idea hijo, eres estupendo.


C: Gracias a vosotros por poner las cámaras.
O: Quien me iba a decir que te alegrarías de que pusiéramos las cámaras.
C: Es verdad... Bueno, me voy a la cama.
O: Que descanses campeón.


A la mañana siguiente, sin cambiarse de ropa ni nada, quedó con Esteban para hablar con él.
C: Esteban, amigo mío, ¿qué tal te va todo?
Esteban: Dime, qué quieres.
C: Nada, sólamente charlar contigo.
E: ¿Para eso me levantas de la cama?
C: Sí, y también para decirte una cosita.
E: ¿El qué?
C: No vais a poder conmigo. ¿Recuerdas que en mi casa hay cámaras de seguridad?


En ese momento a Esteban se le cambió la cara. 
E: Dios, tienes razón.
C: Jajaja, con estos vídeos tengo la prueba de que yo no hice absolutamente nada.
E: Si en verdad, lo hice para salvarte a tí.
C: ¿Para salvarme? ¿De qué?
E: Le envié el vídeo al director, al correo del colegio y para que no lo viera inundé el colegio, junto con Luis.
C: ¿Luis también? 
E: Sí, él me ayudó.


C: ¿Y el vídeo lo has borrado?
E: Ehmmm...
C: ¡¿Sí o no?!
E: No...
C: Pues entra ahora mismo en la red y bórralo delante mía que yo te vea. No me fío ni un pelo de ti.
E: Vale, vale, no agobies.
C: Y después tu y yo vamos a dar una vuelta...
E: ¿A donde?
C: Verás que te va a gustar.


Tras borrar el video, Carlos y Esteban fueron a recoger a Luis y juntos se fueron a la comisaría de la ciudad para contar todo lo que acababan de hablar. El video, al borrarse, no se pudo utilizar como prueba contra Carlos ni María, por lo que todo seguiría igual.


Al llegar a clase, Carlos se acercó a hablar con María para contarle lo sucedido.


María: Muchas gracias por todo lo que has hecho para salvarme.
C: A tí y a mi, no se te olvide. 
M: No me puedo creer todavía que entraran he inundaran parte del colegio sólo para fastidiarme.
C: Bueno, el fastidio era que subieron el vídeo de tu y yo... ya me entiendes.
M: Sí, sí.
C: Y para "salvarme" de que lo viera el director, inundaron parte del colegio, pero haciendo como si fuera yo, por no haber colaborado con ellos en lo del video.
M: Bueno, fuera lo que fuese ya está todo acabado y tanto tú como yo seguiremos como hasta ahora. Gracias de nuevo.
C: No hay de qué. Ha sido todo un placer.
M: Y recuerda que la semana que viene comienzan los exámenes trimestrales.
C: Sí, estoy en ello.


Mientras tanto, Oscar se tenía que ir de viaje a Madrid para hacer una convención relacionada con su trabajo. Estaría toda la semana fuera.


Esa tarde, Carlos se puso a estudiar para los exámenes y aunque, había algunas cosas que no entendía, la mayoría de los temas los comprendía.


Tras los exámenes, llegaron las vacaciones de Navidad y, como es costumbre, todos se reunieron alrededor de la mesa el día de Nochebuena. Hoy había de cena una gran langosta cocinada por Aurora.


En una parte estaban Oscar, Aurora y Ricardo en el centro...


Y en la otra parte se encontraba Carlos, engullendo el plato.
C: Mamá, te ha salido riquísimo.
Ricardo: Es cierto, el mejor que hemos probado.
Aurora: Gracias chicos, sois unos amores.


Tras la cena y un rato de asueto, todos se fueron a sus respectivas camas y el matrimonio...
O: Mi vida, ¿qué te parece si...?
A: Oscar, eso no se pregunta, jejeje.


El matrimonio se abrazó y se quedaron mirándose embobados uno a otro como recién casados.


Las vacaciones pasaron rápidas para todos y las clases volvieron. Pero, ese día, cambiarían las cosas...



CONTINUARÁ...