martes, 17 de enero de 2017

Capítulo 24 de "Cero"

CAPÍTULO 24

Naim se despertó temprano por la mañana para ir a la entrevista de trabajo.


Fue al cuarto de Jessica.
-          ¿Estás lista?
-          ¡Sí! Voy para abajo.


Naim cogió su coche, lo puso en marcha y se fue hasta el colegio.


Jessica se bajó del coche después de darle un beso en la mejilla a Naim. Este buscó un aparcamiento y minutos después entró también dentro.


Mientras tanto, Gloria estaba haciendo la cama antes de irse a trabajar. No quería llegar tarde.


Gloria llegó justo a tiempo a abrir y unos pocos minutos más tarde entró un primer comprador. Por suerte, esa mañana comenzó con una compra.


Tras las visitas de curiosos, llegó Tim para el cambio de turno, así que Gloria pudo salir del trabajo e ir al colegio a recoger a Jessica.


Finalmente, mientras esperaba que Jessica saliera, Naim abrió la puerta del colegio con una sonrisa en la cara.


Naim se acercó a Gloria que estaba impaciente.
-          ¿Y bien?
-          Tengo el trabajo. Soy monitor de educación física.
-          ¡Enhorabuena!


Ambos se abrazaron con la emoción del momento. Naim se sintió muy bien al saber que Gloria lo apoyaba.


Durante el almuerzo, Naim le contó la buena noticia a Jessica. Ella se alegró muchísimo al saber que ahora vería en clase a su “padre” todos los días.


Gloria se puso a ver la tele cuando Naim apareció por detrás después de meter los platos en el lavavajillas.
-          Gloria, he pensado que para estar bien preparado para las clases, mi cuerpo también debe estarlo. Voy a apuntarme al gimnasio.


Naim se plantó en el gimnasio y allí se encontró con uno que acababa de salir.
-          Disculpa, ¿para apuntarse?
-          Baja las escaleras y a mano derecha verás al dueño.
-          Muchas gracias.


Una vez apuntado, Naim sacó la bolsa de deporte del coche y se cambió. Quería perder un par de kilos antes de ponerse con la musculación.


Había bastante ambiente en el gimnasio; se escuchaba música electro animando el ambiente y así todo se hacía más ameno.


Naim llegó del gimnasio derrotado. Se había pasado una hora corriendo, otra media hora haciendo bici y para terminar, 15 minutos de remo y otros 15 de abdominales.
-          Hola chicas. Voy a ducharme, ¿vale?


El ruido del motor del coche de Tim se escuchó en toda la calle. Acababa de llegar.


Lo primero que hizo fue hacerse una pequeña ensalada. Hoy estaba algo desganado y no le apetecía cenar mucho.


Tim se sentó a cenar. Era temprano aún pero no tenía ganas de nada. La soledad no le sentaba bien, pero se tenía que conformar.


En la casa de al lado, Gloria estaba acostando a Jessica.


Gloria bajó al salón y encontró a Naim leyendo un libro.


Haciéndose la remolona, se sentó a su lado como quien no quería la cosa…
-          ¿Leyendo?
-          Sí, está muy interesante.


Gloria se quedó callada y notó que el centro de atención de Naim en ese momento era el libro. Estaba segura que aunque se pusiera desnuda frente a él, ni miraría.


Gloria fue a casa de Tim, a ver si lo pillaba despierto.
-          ¡Tim! Al fin te encuentro despierto.
-          Pues por poco porque me voy a acostar ya.


Gloria subió las escaleras con su hermano.
-          ¿Qué quieres Gloria?
-          Nada, que Naim no me hace caso. Ahora le ha dado por leer y ni me mira.
-          ¿Y qué esperas? ¿Que se te lance al cuello nada más verte?
-          No, tampoco es eso, pero que me mirara de vez en cuando no estaría mal.
-          ¿Te ha tocado alguna vez?
-          Tim, ni mirarme siquiera.


Tim creía tener la solución a eso.
-          Gloria, acaba de llegar y está todavía ubicándose. Dale tiempo y seguro que no te soltará ni un momento.
-          Eso espero porque yo no me he estado jugando todo lo que he hecho como para que ahora no me salgan las cosas bien.
-          Sabes que puede ocurrir.
-          Menos mal que tú no me rechazas. Qué sería de mí sin ti…
-          Pues seguro que estarías por ahí haciendo el vago y sin trabajar.


Tim creía tener la solución a eso.
-          Gloria, acaba de llegar y está todavía ubicándose. Dale tiempo y seguro que no te soltará ni un momento.
-          Eso espero porque yo no me he estado jugando todo lo que he hecho como para que ahora no me salgan las cosas bien.
-          Sabes que puede ocurrir.
-          Menos mal que tú no me rechazas. Qué sería de mí sin ti…
-          Pues seguro que estarías por ahí haciendo el vago y sin trabajar.


Tim se separó de ella.
-          Gloria, aunque sea tu hermano, sigo siendo un hombre y vamos a ver… si te me paseas en bragas por mi casa… Además, llevo mucho tiempo sin estar con alguien.
-          ¿Cuánto tiempo llevas sin mojar?
-          Gloria… ¿es necesario que te lo diga también?
-          Ay mira, si te vas a poner ahora en modo vergonzoso me voy a mi casa. Buenas noches Tim.


Gloria volvió a casa y encontró a Naim dormido.
-          Vivo con un abuelo encerrado en el cuerpo de uno con 37.


¿Cambiará Naim en algún momento y se sentirá atraído por Gloria?

CONTINUARÁ…