jueves, 3 de marzo de 2016

Capítulo 8 de "Return"

¡Muy buenas a todos! Me he despertado sin acordarme de que hoy tenía que subir capítulo jajajajaja. Pero bueno, me he acordado y aquí lo tenéis así que no temáis. Sin contar este, quedan 2 capítulos; es decir, que el capítulo 10 será el último y en este se lían las cosas más de lo que ya están liadas... ¡Espero que os guste!

CAPÍTULO 8

Fernando estaba sentado junto a Claire en el banco cuando le sonó el teléfono interrumpiendo un momento íntimo.


Al ver quién le llamaba, se sorprendió.
-          Sí, dime Samuel.
-          Hola Fernando, mira, perdona que te moleste en tu día libre pero es que me acaban de dar dos entradas para el estreno de hoy, ¿te apetece ir?
-          Guau, estaría genial, pero estoy con Claire.
-          No, si las entradas son para vosotros. Yo ya tengo la mía. ¿Las queréis?
-          Espera, le voy a preguntar a ella.


Fernando se acercó a la muchacha y le preguntó.
-          ¿De verdad? Bueno, vale. Dicen que tiene muy buena pinta.
-          Estupendo, se lo diré a Samuel. ¡Samuel! Espéranos allí, ahora vamos hacia el estudio. No tardaremos mucho.


Mientras Fernando terminaba de hablar con su jefe, Claire miraba embobada a Fernando pensando qué tenía que le gustaba tanto…


A todo esto, Roger seguía dándose el lote con Lulú, ninguno se cortaba un pelo y ya les daba un tanto igual que apareciera el cámara o no.


A los pocos minutos llegaron Fernando y Claire que se quedaron inmóviles viendo eso.


Claire avanzó un poco para asegurarse que era Roger. No podía creérselo.


Roger, inconsciente de lo que estaba a punto de ocurrir, seguía besando apasionadamente a Lulú, que acercaba su mano peligrosamente a la entrepierna del chico.


Claire pegó un grito tan fuerte que Lulú le mordió el labio a Roger. Éste, volviéndose, se levantó inmediatamente.


Lulú miraba la escena con ojos de sorpresa mientras que Roger quería que la tierra se lo tragase.


Claire empezó a tartamudear un poco. Quería decir tantas cosas a la vez que ninguna le salía. Roger era consciente de que la Tercera Guerra Mundial estaba a punto de estallar en unos momentos.


Se hizo un gran silencio, se escuchó inspirar y espirar a Claire dos veces y lo siguiente que se escuchó fue un gran guantazo en la cara de Roger.


Fernando se echó las manos a la cabeza pensando en lo que se iba a liar…
-          Ay Dios, ¿quién me habrá mandado a mí venir aquí?


Lulú se levantó del banco y se fue sin decir nada. Miró a Fernando mientras pensaba que le recordaba a alguien, pero sin decir nada se largó de allí.


Claire estaba fuera de sí misma. No paraba de chillarle a Roger que permanecía callado y sumiso.


Su cara era de pocos amigos. Su novia lo había pillado de pleno y todo por haber aceptado aquella estúpida proposición de aquel pelirrojo.
-          Como lo vea…


Fernando miraba serio la escena. Se acercó a Claire y la cogió de los hombros para intentar calmarla. Se había puesto roja de la ira que tenía.


Cuando Fernando consiguió que Claire se callara, ella le echó una mirada de desprecio y odio a su ex.
-          Hasta nunca Roger.


Fernando y Claire se fueron a casa de éste. Ella estuvo llorando durante todo el camino de vuelta a casa y al llegar al dormitorio, se echó al suelo destrozada.
-          ¿Por qué Fernando? ¿Qué he hecho para merecerme esto?
-          Tú no has hecho nada Claire. Eres una chica estupenda y él es un patán que no ha sabido ver lo maravillosa que eres. No te culpes por algo que no has hecho tú.
-          Eso intento… Pero ¿por qué me ha hecho esto?
-          No lo sé Claire. No lo sé…


Fernando se quedó pensando en lo que podía hacer ahora para intentar animar a Claire, pero no se le ocurría nada. Ella se quitaba las lágrimas que rodaban por sus mejillas.


Roger se presentó en la casa de Fernando. Sabía dónde vivía y estaba dispuesto a llevarse a Claire por las buenas o por las malas. Se había cansado de ser un pelele de la gente.


Cogió una tarjeta y comenzó a pasarla entra las puertas de la entrada para forzar la puerta sin que nadie se enterara.


Pero algo lo interrumpió. Estaba a punto de conseguirlo cuando aquel hombre de traje se le colocó detrás.
-          Ejem, ejem… Buenas tardes Roger.


Roger se incorporó rápidamente y se volvió.
-          ¿Qué haces aquí?-preguntó Roger-.
-          Mira, esa misma pregunta te iba a hacer yo a ti. ¿Qué se supone que haces?
-          Mi novia me ha dejado y he venido aquí dispuesto a llevármela.
-          ¿Has hecho lo que te dije?
-          Sí, ya entregué el currículum y me han hecho la entrevista. Me contratarán. Lo sé.


Aquel hombre sonrió de forma sarcástica.
-          ¿Entonces por qué he visto al anciano yendo a la comisaría?
-          ¿Y yo que sé? ¿Te crees que soy su canguro?


De repente, ese hombre sacó una pistola con silenciador y apuntó a Roger.
-          Escucha una cosa. No estás consiguiendo nada de lo que te he mandado. Siempre te pillan, apenas has conseguido información de esa supuesta máquina del tiempo. Me estoy hartando de ti, Roger… Convénceme para que no te mate ahora mismo.


Roger tragó saliva. Estaba muy asustado.
-          Escucha… No te puedo negar que he tenido problemas, sí, pero te puedo asegurar que soy el mejor en mi trabajo. Si me recomendaron a ti fue porque soy el mejor, ¿no?
-          Sigue, necesito más…
-          Te prometo que no te fallaré más. Me contratarán en la empresa y sacaré toda la información que tú necesites. Tú tendrás lo que necesitas y yo tendré mi dinero y todos contentos.


Roger está en serios problemas… ¿Cómo saldrá de esta?

CONTINUARÁ…