jueves, 25 de febrero de 2016

Capítulo 6 de "Return"

¡Buenaaaaas! Otro jueves más que estoy aquí para dejaros un capítulo nuevo. La cosa cada vez se pone más tensa... ¡Hoy lo veréis!

CAPÍTULO 6

Fernando no tenía tiempo que perder, por lo que fue hasta el festival de verano. Sabía que allí se encontraría con Roger y éste le pediría disculpas.


Salió disparado de la máquina cayendo al suelo. Dolorido, se levantó y se fue.


Mientras tanto, Fernando intentaba separarse de la barandilla para poder patinar un poquito en la pista.


Roger pasaba por allí cuando vio que Fernando estaba patinando. Su novia le había regañado por pelearse el otro día, así que se sentía en la obligación de disculparse con él.


Aunque esa idea tampoco le gustaba. Tendría que tragarse su orgullo y pedirle disculpas a aquel individuo. No quería, pero era lo que tenía que hacer si quería que las cosas con su novia fueran bien.


Roger comenzó a avanzar cuando un agotado Fernando llegó al parque.
-          Oiga, ¡disculpe!


Roger giró su cabeza y vio a Fernando.
-          ¿Usted otra vez? ¿Qué le ocurre? No para de seguirme…
-          ¿Seguirle? No, no se confunda. Simplemente hemos coincidido en dos momentos.
-          Bueno, ¿qué quiere?
-          Verá… vi la paliza que le pegó aquel joven a usted.
-          ¿Paliza? Qué va, fue un par de puñetazos simplemente.
-          Quién lo diría cuando se fue cojeando del cine.


- La expresión de Roger cambió completamente.
-          El tío ese me pilló desprevenido, no pude hacer nada.
-          Ya veo ya… ¿Y qué va a hacer? ¿Saludarlo como si no hubiera pasado nada?
-          Bueno, yo… Mi novia discutió conmigo por pelearme y me dijo que debía disculparme cuando lo viera de nuevo.


Fernando estaba consiguiendo liar cada vez más a Roger.
-          Me parece increíble que su novia le dijera eso. Yo vi como pasaba todo y la culpa fue de él.
Usted lo único que hizo fue dejarle las cosas claras.
-          Exacto. Tal vez me pasé un poco cuando lo empujé y tal pero…
-          ¿Y él no se pasó con usted? Lo dejó cojo, por el amor de Dios.


Roger estaba en el bote.
-          Yo no sé usted, pero yo le dejaría las cosas claras a ese imbécil.
-          Sí… ¡Sí! Tiene razón. Voy a cantarle las 40 a ese gilipollas.


Mientras tanto, el Fernando más joven dejó de patinar y vio a Roger hablando con un hombre, sin saber que ese hombre era él mismo.
-          Oh, oh… Ese tío está ahí. Espero que no venga a por más pelea.


Roger finalmente fue hacia Fernando mientras que, el Fernando más mayor se iba de ahí con una amplia sonrisa en la boca. ¿Qué conseguía haciendo que Roger fuera a pegarle? Que cuando Claire saliera del baño y viera a su novio pegando a Fernando, se apiadaría de él y así haría que ambos se conocieran.


A todo esto, Roger se acercaba más y más a Fernando con cara de pocos amigos con un paso muy ligero.
-          ¡Tú gilipollas! Te vas a enterar de lo que es bueno.
-          Oh, oh… Se avecinan problemas.


Cuando Roger llegó al lugar donde se encontraba Fernando le propinó un puñetazo en la cara sin mediar más palabra. Fernando se revolvió y le comenzó a agarrar del cuello para intentar tirarlo al suelo y derribarlo.


Nuestro Fernando, veía la escena con atención desde lo lejos, junto al baño donde sabía que estaba Claire. Se acordaba perfectamente.
-          ¡Pelea! ¡Pelea!-gritó Fernando para que llegara a oídos de Claire-.


Claire salió del baño asustada y al ver que su novio se estaba peleando con un chico, supo que aquel era el de la vez anterior.


Unos minutos después, Roger pegó un fuerte puñetazo a Fernando en la boca, haciendo que le comenzara a sangrar abundantemente. Quedándose semiinconsciente, Roger acabó con él pegándole un puñetazo en el estómago que lo tumbó en el suelo.


Fernando estaba bastante mal. Tenía la nariz rota, muchas magulladuras y una herida profunda en el labio.


Roger al fin se había vengado de aquel “niñato” y estaba orgullosísimo de lo que había hecho.


Claire bajó las escaleras muy enfadada con Roger, que al verla, se quedó bastante serio. Sabía que había metido la pata…


Claire comenzó a gritar tan fuerte que las personas del piso 10 la escuchaban…
-          ¡¿SE PUEDE SABER QUÉ COÑO HACES?! QUE SEA LA ÚLTIMA VEZ QUE LE PEGAS A ALGUIEN, ¿QUEDA CLARO?
-          Cariño yo…
-          NI CARIÑO NI LECHES. 


Nuestro Fernando miraba la escena desde lejos con un gran nudo en el estómago.


Verse a sí mismo en aquella situación, sentir por un instante los golpes en su cuerpo… Una lágrima de dolor y tristeza rodó por su mejilla.


Fernando necesitaba airearse, respirar aire puro, por lo que se fue mientras que Claire se acercaba al herido Fernando para preocuparse por su estado.
-          ¡QUE TE PIRES! ESFÚMATE ROGER. Ey, chico, despierta…


Pasados quince minutos, Fernando comenzó a reaccionar y con la ayuda de Claire logró incorporarse un poco.
-          Ey buenas, soy Claire. ¿Cómo te encuentras?
-          Me duele mucho la cabeza… ¿Qué ha pasado?
-          Has sufrido una conmoción muy fuerte en la cabeza después de la pelea con Roger.
-          ¿Roger? ¿Conoces a ese tipo?


Claire comenzó a sonrojarse de la vergüenza. No sabía cómo decirle que ese chico era su novio.
-          Bueno, sí… Es… Mi novio.
-          Oh, cof, cof…-tosió Fernando escupiendo un poco de sangre-, lo siento mucho.
-          Venga, te ayudo a levantarte, vamos al hospital.


Fernando se levantó del suelo con la ayuda de Claire que se sentía culpable por todo lo que había causado Roger.
-          No sabes cuánto lo siento. Mi novio es muy impulsivo y un tipo muy orgulloso. Si pudiera hacer algo por ti…
-          No te preocupes. Ya has hecho suficiente ayudándome.
-          De verdad, me sentiría mejor si te ayudo.
-          A mí poco me vas a ayudar ya, pero ayúdate a ti misma y aléjate de ese hombre. Una persona que actúe así con otra… No dice mucho de él.


Claire estaba realmente sorprendida por las palabras de aquel muchacho. Nunca había pensado que si se lo había hecho a él, en cualquier momento podría hacérselo a ella…
-          Perdóname. No debí hablarte así. Es tu novio al fin y al cabo. Discúlpame… ¿Cómo era tu nombre?
-          Claire, ¿y el tuyo?
-          Fernando, encantado de conocerte, aunque sea en estas circunstancias.
-          Ojalá nos hubiéramos conocido en otro sitio y de otra forma y no así. Sigues sangrando mucho, deberías ir al hospital.


A Fernando le costaba mucho hablar por la herida de la boca y la hemorragia de la nariz había cortado un poco, aunque seguía sangrando.


Claire estaba empeñada en ayudar a Fernando así que a éste se le ocurrió una idea.
-          Está bien. Vayamos a mi casa, me doy una ducha, me cambio de ropa y vamos al hospital. Mi padre trabaja allí así que será rápido, ¿te parece bien?


Dicho y hecho. Vieron un taxi pasar por allí y lo cogieron para ir a casa de Fernando.
-          Bueno, ya hemos llegado. Esta es mi casa.


Fernando y Claire entraron y el anfitrión le invitó a Claire a sentarse en el salón.
-          Siéntate aquí mientras me ducho y me cambio, ¿vale?
-          Está bien.
-          No tardo, enseguida salgo.


Fernando estaba bastante magullado pero había conocido a Claire, que era el objetivo. ¿Surgiría una amistad después de esto?

CONTINUARÁ…