jueves, 29 de enero de 2015

Capítulo 12 de Manos Blancas

Hello!! ¿Cómo estáis? Mañana ya viernes, así que a coger aire para mañana poder echarlo todo de golpe y descansar, que nos lo merecemos jejeje.

Antes de poneros el capítulo de hoy quería agradeceros a todos los que visitáis el blog, leéis mis historias y las comentáis porque sois vosotros los que hacéis esto posible. Muchísimas gracias, de verdad.

Y ahora capítulo, que ya toca jeje ;) ¡Hasta muy pronto amigos!

CAPÍTULO 12

Igashu entró y se sentó en el sofá para hablar con Leo.
-        Igashu, sé que acabas de llegar y habrá cosas que todavía no te cuadren, pero quiero explicarte            algunas para que no desaparezcas cada vez que veas algo raro. Lo que ha pasado hoy entre Mitch        y Linda no me preocupa.
-        ¿No? Yo por eso me fui, porque no quería pillar la bronca cuando te levantaras.
-        Pero si Linda y yo no estamos saliendo. Somos follamigos, vamos que si ella se folla a Mitch no        me molesta, igual que si yo me follo a otra.


Mientras Leo hablaba, Linda miraba a Igashu y pensaba.
-        Es más mono… Verlo así timidillo y cortado me encanta.


Y Leo continuaba hablando.
-        Tenemos una relación liberal, ¿comprendes?
-        Eso creo… Ya sé que no debo alterarme demasiado si veo algo parecido otra vez.


Mitch sonreía.
-        Igashu, ya te dije que no tenías que preocuparte. Relájate hombre, que no te vamos a cobrar.


Pero la cara de Igashu era un poema. No sabía dónde se había metido exactamente y tampoco se lo podía imaginar.


Después de esa charla, decidieron hacer una fiesta de bienvenida para Igashu, pero el protagonista no tenía ganas de fiesta y se sentó mientras que Linda bailaba con Leo.


Wolf, que andaba por ahí, se acercó a la mesita y comenzó a olisquear unas pastillas que había allí.


Igashu se dio cuenta y las cogió a tiempo sin que Wolf se tragara ninguna.
-        Leo, ¿qué coño son estas pastillas?
-        MDMA.
-        ¿Eh?
-        Éxtasis. ¿Quieres probar?
-        No creo que… sea buena idea.
-        Venga, así te animas un poco. Por una vez no va a pasar nada.


Igashu miró las pastillas, cogió una en la mano y tragando saliva, cogió una de ellas y se la tomó.


Los efectos pronto comenzaron a notarse e Igashu estaba mucho más animado, como si se hubiera tomado 5 bebidas energéticas. Se levantó y se puso a bailar.


En eso que Leo se fue al baño y Linda aprovechó para bailar con Igashu.


Un rato después Mitch salía por la puerta.
-        ¡Eh! ¿Dónde vas?-preguntó Leo-.
-        Ahora vengo.


Y unos 10 minutos después, Mitch vino con una bolsa y sacó tres botellas de Vodka.
-        Este es mi Mitch. Tú sí que sabes.
-        Leo, para ti una, para Linda otra y para Igashu y yo la tercera.
-        Mitch, yo no quiero beber,-dijo Igashu.
-        Bueno, como tú quieras, más para mí.


Mitch se sacó del bolsillo un paquete de tabaco y cogió un cigarro.
-        Ahora un porrillo y estoy listo de papeles. ¿Alguno quiere?


Unas horas más tarde, Mitch dormía la mona en su cama. Entre el alcohol y el porro, se había quedado dormido en seguida.


Igashu cogió uno también y se lo fumó, lo que le hizo comenzar a reírse por todo. Estaba hiperactivo, por culpa de las pastillas obviamente. Se movía por la casa como si fuera un zombi, no era consciente de lo que estaba haciendo.


Linda se bebió la mitad de la botella de Vodka, así que Leo se bebió la suya y la media de ella, por lo que comenzó a marearse, tener arcadas y se sentó en el suelo.


Y en el cuarto de matrimonio estaban durmiendo Igashu y Linda. Pero…


¿Se habrán acostado Linda e Igashu? ¿Qué pasó esa noche exactamente? ¿Se acordará Igashu de algo de lo que hizo?

CONTINUARÁ…