martes, 25 de febrero de 2014

Capítulo 10 de la Segunda Temporada de "Black Hand"

¡Buenas a todos familia! ¿Cómo ha ido el fin de semana? Pues en esta semana que ya ha comenzado, os voy a adelantar un par de noticias... Una buena y una mala, ¿vale?
Mmmmm, empecemos por la mala, así que ahí va: Black Hand está llegando a su final (Y____Y). Dentro de una semana publicaré el último capítulo, así que debéis estar atentos a los capítulos de esta semana, ya que son muy, muy importantes para la historia.
Peeeero, la buena noticia es que tengo otra historia preparada para vosotros (¡bieeeeen!). Aunque no la vaya a subir la semana que viene, iré poniendo adelantos sobre la próxima historia...
Y como eso todavía está por llegar, centrémonos en el capítulo de hoy, así que, todos atentos y los ojos bien abiertos. Nos vemos el viernes amigos, ¡os quiero!

SEGUNDA TEMPORADA
CAPÍTULO 10

Mark y Will mantenían una conversación bastante amena y agradable.
- Y bueno, ¿cómo sobreviviste Will?
- Cuando vi la luz, me desmayé y cuando me desperté, habían pasado 7 años.
- ¿Qué te pasó?
- Un médico me recogió y nos refugiamos junto a su mujer y él me dijo que estuve en coma.
- O sea, que hay más supervivientes aparte de nosotros.
- Sí claro.


- Ah, interesante. 
- Yo muchas veces he pensado que debe haber más gente por ahí en el mundo igual que nosotros. Deberíamos juntarnos todos.
- Ya, yo pienso igual, pero ahora que no existe la electricidad, va a ser difícil.


- Y Will, una pregunta.
- Sí, dime.
- ¿Hay más caballos como el tuyo?
- No te entiendo.
- Que si esta gente tiene más caballos.
- Ah sí, bueno, tienen dos más... Y me parece que ya se por donde vas tú...
- ¿Tú querrías?
- Así nuestra tarea se agilizará, ya que si vamos los dos en caballo iremos más rápido. Decide, ¿negro o blanco?
- Eh... negro.


Will se dirigió de nuevo hacia la casa de Adolfo y Clara. Antes de hacer nada se aseguró que estaban todos dormidos y fue cuando se acercó hasta la cuadra.


- Vamos Trueno, muchacho, tenemos que irnos.


Cuidadosamente Will se alejó de la casa para después galopar hasta el punto donde se encontraba Mark.


- Wow, impresionante Will. Impone bastante, ¿eh?
- Pues la madre de mi caballo es blanca entera, este es el padre.
- Preciosos. Me encantan los caballos.
- ¿Sabes montar?
- Me he criado en la ciudad, no tengo ni idea de cómo se hace.
- Tranquilo, mañana te enseñaré. Ahora a descansar.


Aunque ya quedaba poco para el amanecer, se acostaron para recuperar las fuerzas y así poder afrontar el día siguiente al 100%


Una vez el calor comenzó a apretar, poco a poco se fueron despertando y levantando el campamento.
- Buenos días. Arriba amiguetes,-dijo Will-.


Una vez todo preparado, Will se subió rápidamente a lomos de Indomable, pero Mark... Ay Mark.
- Esto... Will. ¿Cómo pongo el pie ahí? Me voy a desmontar como lo ponga.
- Si lo he puesto yo, tú también lo puedes poner. No es tan difícil.


- Ya está, listo.
- Jajajaja, te has subido al revés Mark jajaja.
- Mierda, tienes razón jejeje.
- Vamos, venga, date la vuelta y vayámonos ya. ¿Hacia dónde hay que ir?


- Eh... espera que me oriente... Ah, vale, hacia el noreste, por donde están esos árboles altos al fondo, ¿los ves?
- Ah sí, de acuerdo. Pues pongámonos en marcha.


Comenzaron a caminar y no habían pasado ni 5 minutos y Mark estaba rabiando...
- Will, dile al caballo este que no se mueva tanto. ¡Me duele el culo!
- Es normal, al principio cuesta acostumbrarse pero cuando uno ya tiene práctica, te dejará de doler.


- Eh, ¿a dónde va Blake?
- Va a coger un atajo.
- Vamos a seguirlo entonces.
- Ojalá, pero con los caballos no podemos. No te preocupes Will, Blake sabe cuidarse.
- Por cierto, tenemos que cruzar el Atlántico, ¿cómo lo haremos?
- ¿De qué hablas? No existe ya ningún Atlántico.
- ¿Cómo?
- No estoy seguro, pero durante todo el tiempo que estuvimos andando no tuvimos que cruzar ni mares y tampoco océanos de ninguna clase. Es como si todos los continentes se hubieran unido de nuevo o yo que se. Ojalá pudiéramos ver la Tierra vía satélite.


Tras un par de horas más o menos de camino, llegaron hasta el punto de partida.
- Will, aquí fue donde desaparecieron Amanda y tu hijo. Estuvimos en este lugar durante bastante tiempo porque hay muchos alimentos, árboles frutales y demás.
- ¿Qué les habrá pasado?


Blake, de repente, se puso alerta.
- Blake, chico, ¿qué te ocurre?
- Parece que ha sentido algo Will.
- Ha salido corriendo, vamos a seguirlo.


Un rato después, persiguiendo a Blake que corría hacia un lugar que Will y Mark desconocían, se paró frente a unas ruinas.
- Pero... ¿qué coño es esto?-dijo Mark-.
- Parecen ruinas...


Blake, sin pensárselo dos veces, bajó las escaleras. El lugar estaba oscuro.
- ¡Blake no!-gritó Will-. Tengo que bajar.


Pero algo sorprendió a Will, al momento, la habitación se iluminó al punto de bajar las escaleras.
- ¿Qué ha sido eso Will?
- No lo sé Mark, no tengo ni idea.
- Ten mucho cuidado Will.




¿Qué se encontrará Will al bajar las escaleras? ¿En esa casa hay electricidad? 

¿Cómo es posible? ¿Estarán ahí Amanda y el pequeño Will?



CONTINUARÁ...