martes, 19 de noviembre de 2013

Capítulo 7 de "Black Hand"

¡Buenas tardes a todos! ¿Cómo habéis empezado esta semana gente? Espero que bien jejeje porque aquí os traigo un nuevo capítulo de esta emocionante historia.
El domingo pasado os dejé una sorpresa como anuncié el viernes pasado. ¿Os gustó? Si hay alguien que no sabe a lo que me refiero, aquí os dejo la sorpresa. Espero que la disfrutéis ;)
Y bueno, no me entretengo más, así que os pongo el siguiente capítulo, no os lo perdáis porque la tensión está asegurada... ¡Hasta el viernes amigos!

CAPÍTULO 7

Varias noches más tarde, Will y Louis se encontraban frente a un local dispuestos a saquearlo.
- Viernes 1 de Junio de 2012, 4:54 de la madrugada. Lugar: El trastero de la manzana. Objetivo: Saquear todo lo que podamos.
- Entendido Louis.
- Por cierto, no me ha gustado nada eso de que no quisieras ponerte la perilla falsa. Podrías poner en peligro a la organización.
- No lo creo. 
- Bueno, empecemos.


Abrieron la puerta mediante un mecanismo bastante avanzado y se maravillaron ante la cantidad de objetos que podrían revender más tarde.
- Abre bien los ojos Will. Estás viendo una mina de oro.
- Oh, es impresionante.
- ¿Esa es una escalera de caracol?
- Sí, así es.
- Pues tú encargate de la zona superior. Los muebles y objetos que puedas bajarlos por la escalera lo depositas en el coche que está estacionado en el exterior. Una vez terminado todo, nos vamos y aquí no ha pasado nada, ¿entendido?
- Alto y claro.
- Empecemos.


Will comenzó a subir las escaleras mientras que Louis comenzaba a llevarse los objetos más manejables.


Al llegar arriba, vio un montón de cajas apiladas unas encima de otras. 
- Cuantas cosas hay aquí. Vamos a sacar un buen filón.


Al cabo de media hora, había sacado unas 12 o 13 cajas llenas de joyas, abalorios, objetos de decoración...
- Por mi parte ya está todo terminado. Voy a bajar para ver si necesita ayuda Louis con algo.


Al bajar, vio que habían desaparecido muchos objetos y la mayoría de gran valor, pero de Louis no había rastro.
- ¿Louis? ¿Estás ahí?


Will miró por la ventana y pudo comprobar que el coche no estaba fuera estacionado como le había dicho. Will se llevó las manos a la cabeza.
- Esto no puede ser, no me puede estar pasando... ¡Louis! ¡Si esto es una broma no me hace ni puta gracia!


Justo en ese instante, saltó la alarma y la habitación se llenó de luces rojas parpadeantes. Will se llevó las manos a la boca del susto y comenzó a temblar por la situación que estaba pasando.


Will no sabía lo que hacer, estaba bloqueado. Justo cuando en ese momento empezó a percibir cómo se oían unas sirenas de policía. Sin embargo, lo que él no sabía es que en el local, no estaba solo, alguien lo espiaba...


Rápidamente, corrió hacia las escaleras que le conducían al piso superior, allí podría entrar en el interior de alguna caja y podría ocultarse.


Pero nada más subir, pudo comprobar que había una puerta que le llevaba a una terraza.


Salió al exterior y vio que justo debajo de la ventana se encontraba un arbusto. La bombilla de su cabeza se iluminó en ese instante, podría saltar y así evitar que la policía lo pillara, pero también saltar desde esa altura, podría lastimarse algo. Las luces de un coche policía irrumpieron en la calle y sin pensárselo, saltó.


Cayó de rodillas y con la mano derecha se apoyó para amortiguar un poco el golpe, y por eso se hizo daño en la muñeca, pero no había tiempo que perder, la policía estaba más cerca aún.


Salió corriendo sin rumbo sin saber a dónde. Iba tan concentrado en escapar del lugar que no se dio cuenta de que, en el arbusto siguiente, se encontraba escondido la persona que lo estaba espiando...


Will corría como alma que llevara al diablo sin saber a dónde iría o en qué lugar se escondería. Lo importante era salir de ahí cuanto antes.


Se paró frente a unos árboles donde se pudo ocultar durante unos minutos mientras que, con el susto todavía en el cuerpo, pensaba si volver a su casa y arriesgarse a que lo siguieran y que lo encontraran o alguien le reconociera, o quedarse en la calle y arriesgarse a que lo pillaran. Decidiera la opción que fuera, corría un gran riesgo.


Finalmente, fue hasta su casa lo más rápido que pudo y se encontró el mismo panorama que varias noches anteriores: estaba todo a oscuras.


Tenía algo en mente desde que vio que Louis lo había dejado tirado: contarle el compañerismo de este al doctor, fuera la hora que fuera. Subió las escaleras con dirección al dormitorio del doctor, pero justo en ese momento, notó la presencia de alguien tras sus espaldas. Con miedo a darse la vuelta, giró un poco la cabeza, pero todo estaba muy oscuro y no se podía ver nada...



CONTINUARÁ...