martes, 17 de septiembre de 2013

Vuelta y capítulo 17

¡¡¡Hola a todos queridos amigos!!! Os he echado de menos y, al fin, estoy aquí de nuevo tras mis vacaciones. Como seguramente estaréis con ganas de leer el siguiente capítulo aquí os lo dejo no sin antes advertiros que a partir de ahora los capítulos serán por la tarde dado que ya he empezado las clases. Así que con este último aviso, volvemos a la carga: ¡HASTA EL VIERNES!

CAPÍTULO 17: DE NUEVO

Carlos: Ah, ¿y qué es eso que me tienes que decir?
Mari: Verás... al perder tanta sangre, temieron por mi vida, pero también se preocuparon mucho al darse cuenta de algo, pero al final no ha sido nada.
C: ¿Y de qué se dieron cuenta? Mamá por favor, dímelo ya.
M: Estoy embarazada...


C: ¿Que qué? Espera, a ver si he oído bien. ¿Vas a tener un bebé?
M: Sí, tu hermanito o hermanita.
C: Madre mía...
M: ¿Qué pasa?
C: No pasa nada, simplemente no me esperaba que estuvieras embarazada. 
M: ¿No te alegras? Por fin podrás tener un hermano de sangre.
C: Claro que me alegro, no digas tonterías.
M: Qué feliz soy en este momento.


C: Y yo también.
M: Bueno... me iré a casa.
C: ¿Y quien te ha dicho a tí que vamos a casa?
M: Carlos, me voy a MI casa.
C: No, porque la casa está a mi nombre.
M: A ver Carlos, no me lies. ¿Qué me pretendes decir?
C: Que no vas a volver a esa "casa", por llamarla de alguna forma.
M: ¿Entonces?
C: Pues vivirás en mi casa. Paco está desaparecido y qué mejor que si aparece de nuevo, sea en mi bloque, centrico y con vecinos; el tuyo está abandonado y en muy malas condiciones.
M: Ya lo sé, tienes razón. Pero, ¿dónde voy a dormir?
C: . . . Tú vente a mi casa, tengo una idea...


Carlos llegó a casa con Mari y lo primero que vio fue un cartel de Se vende en el piso contiguo al suyo y el piso de abajo. La idea se materializó justo en ese momento.
Meses después...
La entrada de la casa pasó de ser en la segunda planta a la primera.


La distribución de la casa había cambiado completamente. Habían echado abajo las paredes y habían construido paredes nuevas respetando el espacio del bloque. Nada más entrar, nos encontramos con el salón que, como podéis ver, es bastante más grande que el anterior.


La obra corrió toda a mano de Carlos, el cual tenía todo el dinero tanto de su "padre" y de su "madre", la cual esta última, era hija de familia rica.



La cocina ahora era mucho más amplia, cabía todo perfectamente y no había que pedir permiso para pasar.



En la cocina se encontraba la escalera de caracol que llevaba a la parte superior de la casa, la antigua casa donde vivía Carlos antes.


Nada más subir, nos encontramos con un par de puertas. La de la izquierda es un cuarto baño, y la de la derecha...


... el cuarto para el bebé. ¿Será el color del cuarto un color determinante?



La distribución de las habitaciones había creado un espacio donde el objeto ideal era: El billar. 
La puerta que se ve al fondo es la habitación de Mari.


La habitación daba al balcón y era amplia, espaciosa y del color preferido de Mari.



Incluso, Carlos le había comprado un portátil a Mari.


Para poder comunicar las dos casas, tuvo que pedir permiso al presidente de la comunidad para poder omitir el balcón del segundo piso y utilizarlo como pasillo comunicador. Una vez terminado todo el papeleo, fue dicho y hecho.
La puerta del final daba a la habitación de Carlos.


Dicha habitación era identica a la de su madre, salvo que al revés. La distribución era parecida, simplemente cambiaban un par de cosas, aparte del color de la habitación y del suelo.


Carlos instaló la barra de ejercicios en su cuarto para poder seguir estando en forma.



Al salir del cuarto, nos encontramos con esta imagen. Una puerta doble y un pasillo.


La puerta doble lleva al despacho, el lugar donde Carlos trabaja. ¿Trabaja? Todo a su tiempo...


La habitación cuenta con un ordenador de última generación, Windows 8 incorporado. Muchos libros, enciclopedias...



Y al final del pasillo, están más máquinas de ejercicio, donde Carlos sigue estando en forma. La puerta que se ve a la izquierda es un cuarto de baño, no es el único, pero sí es el más espacioso.



Una vez terminada la obra, Mari se instaló en su nueva casa, entró en su cuarto, inspiró y olió a nuevo.
M: Ahora sí que estoy en casa.


Mientras tanto, durante el tiempo de la obra a Carlos y a Mari le había dado tiempo de hablar de muchas cosas y una de los temas que tocaron fue el trabajo, los estudios. Carlos odiaba el trabajo de camarero, no le gustaba, pero era lo único que había, pero Mari le convenció de que se reapuntara en la universidad, que si Oscar y Aurora vivieran, les gustaría que estuviese estudiando lo que a él le gustaba. Carlos meditó sobre esto y como septiembre estaba cerca, se volvió a apuntar a periodismo, que era lo que a él verdaderamente le gustaba.


Un día, al volver de la universidad, le mandaron hacer un proyecto de aquí hasta final de curso. El proyecto podía ser de lo que cada uno quisiera hacer, pero debía de ser un proyecto de investigación sobre cualquier tema y que se pudiera realizar si estuvieran trabajando realmente en una empresa. Carlos no lo dudó ni un segundo. Sabía que era lo que tenía que hacer...


Sin pasar por casa, Carlos se dirigió a su destino: Iba a investigar el paradero de Paco.
En su casa no estaba, no había rastro de él por ninguna parte de la casa.


Sin embargo, al bajar se dio cuenta de unas marcas de ruedas que habían quedado marcadas en el césped.


Carlos sacó una foto a la huella y con las mismas se dirigió a la comisaría. Pidió el favor y miró en el registro alguna coincidencia con la huella. Una vez terminada la búsqueda, resultó pertenecer al coche de Paco, por lo que hacía poco tiempo que había pasado por la casa.


Como sabía que tarde o temprano pasaría de nuevo por su casa, instaló una cámara de seguridad, oculta, pero con buena visión para ver las entradas y salidas.


Llegó a casa, cenó y se puso a vigilar la cámara de seguridad desde su despacho. Sin embargo, para su sorpresa...



CONTINUARÁ...