viernes, 26 de julio de 2013

Capítulo 6: Otra más

¡Hola de nuevo! ¿Cómo va la semana? Seguro que bien y si no, pues aquí os dejo otro capítulo nuevo para que despejéis la mente y os entretengáis un rato. Y ya sabéis, es viernes así que, ¡disfrutad del fin de semana amigos!

CAPÍTULO 6: OTRA MÁS

Luis y Esteban: Venga, ¡a por el!
Carlos: ¡No! Dejádmelo a mi chicos. Yo puedo.
Jhonny: No sabes lo que acabas de hacer... ¿Preparado para perder?
C: Lo mismo te digo. 


C: Y esto por todo lo que me has dicho.
J: ¿Ah, sí? Pues toma esto.
C: Ohhhhh, mi estómago.
J: ¿Quieres más? Pues a ver si paras esto otro...


J: Te voy a matar maldito gusano, prepárate para morir rata asquerosa.
C: Ahhh, me... estas... ahog...ando...


J: Venga anda, ya me he cansado de ti.
C: Dios, casi no puedo respirar.
E: ¿Estás bien?
L: ¿Te ayudamos en algo?
C: ¡No! Yo puedo.
J: No es por nada, pero lo mismo has dicho antes y ahora... bueno, salta a la vista.


C: Ahhh, el estómago, bufff...
J: ¿Te he hecho pupa? Lo siento, ha sido sin querer...
C: Esto solo es el principio.
J: Si quieres que te de más sólo tienes que pedírmelo...
C: Cierra la boca.
J: Venga, a cuidarse. Y os lo digo a los 3: ni se os ocurra meteros conmigo otra vez o... ya sabéis lo que os pasará.


Ese mismo fin de semana...
E: Oye, ¿sigues con las gafas puestas?
C: Sí tio, el morado del ojo no se me va ni con lejía vamos.
E: Lo que pasa es que quedas muy raro con las ganas de sol por la noche.
C: Ya tio, pero ¿qué le hago?
E: Haberle cogido maquillaje a tu madre.
C: ¿Maquillaje yo? Jajaja, tu estás loco. 
E: Bueno, es una idea.


Los muchachos se pidieron unas copas y se pusieron a bailar en la pista. Era un antro, pero era el único local de la ciudad que esa noche no tenía portero así que... hay que aprovechar. Carlos, se fue a pedir otra copa cuando vio a una chica sentada en la barra.
C: Uf, madre mía de mi vida...


C: Buenas noches rubia.
Rubia: Buenas noches.
C: Te invito a una copa, ¿ok?
R: Bueno... muchas gracias pero no.
C: No me importa, de verdad. Oiga, la copa de la chica la pago yo.
R: Que no, oish, gracias.
C: No hay de qué.
R: Perdona que te pregunte pero, ¿eres mayor de edad?
C: Sí claro, ¿como si no hubiera entrado? 
R: Ah vale, es que me parecías mas joven.
C: Siempre me lo dicen jeje. 
R: Yo voy a bailar, ¿vienes?
C: Con una condición.
R: ¿Cual?
C: Que me digas tu nombre.
María: Mi nombre es María, ¿y el tuyo?
C: Carlos.
M: Encantada.


C: Madre míaaaaa, culazo del 15 la cabrona, jajaja. Un poquito de vaselina y pa' dentro.


M: Uy, esta me encanta.
C: Bailémosla entonces.
M: Oye, no bailas mal.
C: Gracias, hago lo que puedo. Mira esto.
M: ¡Uuhhhh! ¡Dale duro Carlos!
C: Voy a por más copas.


Un par de horas más tarde y con unas... bueno, perdí la cuenta de las copas que han tomado, pero imaginad, jeje.
M: Tio Carlos, qué mareo tengo encima.
C: Llevamos mucho tiempo bailando, será por eso.
M: Seguramente... 
C: Además, estás sudando, ve al cuarto de baño si quieres...
M: Sí, será lo mejor... hip. Uy, tengo hipo jejejhip.


C: No tardes mucho.
M ¿Qué?
C: ¡Que no tardes mucho!
M: Ah, vale, que no te oía. Ahora salgo.
C: (Esta es la mía, tiene la borrachera justa... Al ataque león).


Carlos entró cuando María se estaba bajando el tanga. Ella se sorprendió un poco pero al ver el bulto de Carlos pensó: "Esta noche será completa". Y bueno, la imaginación es libre. Mientras tanto, los amigos de Carlos, con los Iphones, hicieron un vídeo a escondidas y esto es una pequeña muestra de ello.


Un mes más tarde, un lunes para ser exáctos, el director del colegio, Don José Astión, o Pepe, como lo llamaban el equipo directivo del colegio y demás profesores, se llegó a clase de refuerzo de Física, donde estaban los tres de siempre, para comunicarles algo.
Pepe: Chicos, tenéis clase de Física ahora, ¿verdad?
C, L y E: Sí, ¿por?
P: La profesora no ha podido venir y se ha dado de baja por maternidad.
C, L y E: ¡Tomaaaaa!


P: No os pongáis tan contentos, que ya han mandado a un sustituto para cubrir la plaza de la señorita.
C: Joder macho.
P: Señorito Carlos de la Torre, ni se le ocurra decir soeces en mi presencia, ¿le queda claro?
C: Siiiiii Pepe.
P: ¿Cómo me ha llamado?
C: Ahh... eehmmm, sí, Don José.
E: Hola D. Pepito.
L: Hola D. José.
C: Jajajaja.
P: Disculpad caballeros, si se os puede llamar así. Próxima bromita y estáis expulsados del centro pongamos... ¿3 días? 
C, L y E: Glup.
P: Y ahora comportaros bien, que acaba de graduarse en la facultad y no está todavía demasiado acostumbrada a dar clases delante de chavales y menos de vuestra calaña.
C: ¿De nuestra qué?
P: Déjalo, anda. Puedes pasar.


CONTINUARÁ...